Los pueblos de la mancomunidad Arroyo del Pontón difícilmente olvidarán la pasada víspera de Reyes y no porque los Magos esquivaran la crisis y llegaran repletos de regalos, que probablemente lo hicieron, sino porque en la madrugada del día 5 unos desalmados desvalijaron la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) que les abastece del líquido elemento.
Los cinco municipios que integran la entidad mancomunada: Cubillas de Santa Marta, Corcos del Valle, Trigueros del Valle, Quintanilla de Trigueros y San Martín de Valvení, llevan desde entonces suministrando agua a sus vecinos a través de generadores independientes, a la espera de que la empresa concesionaria concluya los trabajos para reponer el cableado, la maquinaria y el sistema informático de la planta potabilizadora. Al parecer, los ladrones aprovecharon la oscuridad de la noche y el aislamiento de la estación -se encuentra situada en un descampado, en el término municipal de Corcos del Valle, junto a la Autovía de Castilla- para acceder a la planta cortando la valla con unas tenazas e introducirse después en la nave a través de una de sus ventanas. Una vez dentro, arrancaron y sustrajeron todo el cableado, pero también el transformador, la computadora que controla la salubridad del líquido y tres bombas dosificadoras de repuesto.
El suceso dejó sin agua a Quintanilla, Trigueros, Corcos y Cubillas durante una decena de horas, aunque los 1.500 metros cúbicos de capacidad del depósito, situado en la misma localidad que la ETAP, permitieron reanudar el abastecimiento con bastante celeridad. Eso sí, tal y como explica el presidente de la mancomunidad y regidor de Quintanilla, José González Merino, «los pueblos estamos teniendo que utilizar generadores de gasoil, con el enorme gasto que eso conlleva y más en los tiempos que corren, en los que ningún ayuntamiento está para dispendios». González aclara, sin embargo, que los operarios de la empresa, perteneciente a Iberdrola, «están trabajando muy bien y muy rápido, teniendo en cuenta lo inoportuno de las fechas».
Agentes del puesto de la Guardia Civil de Cabezón se desplazaron ese mismo día al lugar de los hechos para tramitar la pertinente denuncia y también lo hicieron miembros de la Policía Judicial. Aunque el caso todavía está siendo investigado y continúa pendiente de peritación, parece que los agentes no tardarán en identificar a los infractores que, entre otras cosas, 'perdieron' en el lugar de los hechos un cúter y una pulsera de oro. El alcalde cifra en 50.000 euros la cuantía del robo, cantidad a la que hay que sumar el coste del combustible, por lo que ya se ha puesto en contacto con la Junta de Castilla y León y la Diputación de Valladolid para reclamarles su colaboración con esta entidad, creada hace apenas tres años con el único objetivo de mancomunar el suministro de agua potable. «Estamos tratando de que se sume algún pueblo más para abaratar las aportaciones», explica el regidor.