Lejos de la ceniza triste de las opiniones, de las encendidas argumentaciones (de uno y otro bando) o de las ascuas de tertulia, el balance del primer año de la conocida como Ley Antitabaco se resume en datos y cifras. Y a partir de ellas, llegarán las conclusiones. Desde la hostelería recuerdan que ha sido nefasta, la puntilla para un año de crisis. Para las asociaciones médicas o de lucha contra el cáncer es un motivo de felicitación y el Ministerio de Sanidad ya ha anunciado, pese a los amagos de Rajoy en campaña electoral, que no tiene intención de modificar la normativa. O sea, que la prohibición de fumar en espacios públicos cerrados (como bares, restaurantes, discotecas, centros de trabajo) ha llegado para quedarse. Cumplimos un año de la ley del tabaco. Y estas son las cifras.
Lo primero, el consumo. Porque si la finalidad es que los españoles fumen menos, parece que la cosa se está consiguiendo. El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo calcula, a partir de los datos de los servicio de Atención Primaria, que 600.000 personas han dejado de fumar en toda España durante el último año.
Y esto, claro, conlleva un importante descenso en las ventas. Los datos facilitados por el Ministerio de Industria (y actualizados hasta noviembre de 2011, lo que incluye los once primeros meses de la ley) concluyen que la venta de cigarrillos ha caído el 15,3% en Palencia. Esto supone 1.912.062 cajetillas menos (o sea, 38,24 millones de pitillos), unas cifras similares a las registradas a nivel nacional, ya que la venta de cigarrillos se ha desplomado el 17% en España.
Como contrapartida, se continúa con una tendencia ya apreciada en los últimos tres años, antes incluso de la entrada en vigor de la ley, y que consiste en el trasvase de un buen número de fumadores hacia los cigarros y el tabaco de liar y en pipa, que registra continuados crecimientos. Aunque nunca, eso sí, para compensar la caída de los cigarrillos (38,24 millones menos), que siguen siendo el producto más demandado en los estancos. Por marcas, destaca Marlboro (el más fumado en España), seguido por Winston, Fortuna, Chesterfield y Ducados Negro.
Todos ellos han caído en ventas, aunque el estrépito es mayor en Marlboro que en el resto. El presidente nacional de la Unión de Estanqueros, Mario Espejo, cifra en el 10% la caída de los ingresos en el sector.
Esto, respecto al consumo. ¿Y las consecuencias? El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, que reúne a 40 sociedades científicas y del sector sanitario, ha ofrecido datos «provisionales», que sitúan en el 10% la caída de ingresos hospitalarios por infarto agudo de miocardio y del 15% por asma infantil.
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica ultima durante estos días un informe -lo harán público a finales de este mes- donde se constata «claramente el gran beneficio que la actual ley está produciendo en la salud pública española». Aún así, 145 personas mueren cada día en España como consecuencia del tabaco. Con todos estos datos en la mano, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que ahora dirige la popular Ana Mato ha asegurado que no tiene previsto modificar la normativa, ya que su objetivo prioritario «es preservar la salud de los ciudadanos».
De este modo, se da cerrojazo a las pretensiones de los hosteleros, que un año después aún solicitan una modificación del texto para permitir, por ejemplo, fumar en los locales nocturnos. Los empresarios de este sector entienden que con esta medida se limitarían sus pérdidas y se evitarían problemas de ruidos en la calle. Porque, es un hecho que, desde la entrada en vigor de la ley, el 2 de enero de 2011, los hábitos han cambiado y ahora es habitual, también en Palencia, ver grupos de personas que fuman a las puertas de los bares.
Para la hostelería palentina, a los problemas derivados de la crisis se le han sumado los relacionados con la ley antitabaco. «No ha sido un año bueno, para que lo vamos a disimular», analiza el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Palencia, José Antonio León. Las trabas a una tradición muy arraigada en la sociedad, como era fumar un cigarrillo o un puro en los establecimientos, han restado clientes. «No queremos que sea como antes, pero sí que creemos que hay que hacer ciertos matices a la ley», añade León, quien se muestra especialmente sensibilizado con los menores. «Ellos no deben fumar por nosotros, pero se pueden buscar fórmulas para que cuando estén ellos haya ciertas normas», indica.
León indica que el Partido Popular les mostró todo su apoyo cuando estaba en la oposición, a la vez que recuerda que la hostelería palentina, que fue la primera a nivel nacional que se movilizó contra la ley puesta en marcha por el Gobierno de Zapatero.
Por su parte, la Asociación General de Hostelería, con su presidente, Jesús Herrero, a la cabeza, considera que la ley antitabaco ha sido «perjudicial» para los intereses de los distintos establecimientos. «Veremos a ver qué sucede con el nuevo gobierno», expresa Herrero, quien considera que la gente va a los bares y distintos establecimientos «a disfrutar» y que si se coartan distintas formas de hacerlo, la gente se lo piensa a la hora de entrar.
La Junta de Castilla y León efectuó hasta octubre en Palencia 360 inspecciones en establecimientos para vigilar el cumplimiento de la ley, de lo que se iniciaron catorce expedientes, que terminaron en cinco sanciones. Por su parte, la Federación de Consumidores Facua presentó once denuncias en Palencia por la falta de cumplimiento de la normativa.