«Dentro de lo malo, no estamos en la peor situación». Quien no se consuela es porque no quiere y más mirando a sus 'vecinos' del Domus Artium de Salamanca. La directora del Museo Patio Herreriano de Valladolid, Cristina Fontaneda, trata de mostrar optimismo respecto a la gestión de esta institución, que sufrirá un recorte del 9,2% de su presupuesto, según decidió el martes su Patronato. Un 'mordisco' mucho mayor que el 3,8% que recibió el año anterior y que provocó más de una conflicto entre gestores y Ayuntamiento de Valladolid, su único financiador público regional.
De esta forma, el Patio Herreriano, que se abrió en los años de 'vacas gordas' con el señuelo de albergar la mejor colección privada de pintura española de la segunda mitad del siglo XX, tendrá que subsistir con un presupuesto en torno a 1,5 millones de euros. De esta cifra el Consistorio pondrá un millón (105.000 euros menos que en el 2011) y el resto deberá surgir de recursos privados.
«Estamos hablando con otras colecciones privadas, como la de la Fundación Coca-Cola o la de DKW para estudiar la posibilidad de hacer intercambios», avanzó la directora que no niega que el programa de exposiciones temporales está en el aire. Los acuerdos con la Fundación Villalar o la muestra que pudo verse durante la Cumbre del Microcrédito celebrada en Valladolid, son para Cristina Fontaneda ejemplos de que «mientras el caballo de batalla sea el mantenimiento de los edificios y lo logremos, podremos seguir buscando patrocinios privados e intercambios para mantener la oferta cultural».
Por eso, la responsable del Patio Herreriano aseguró ayer que ha centrado sus esfuerzos en «mantener el personal técnico y de mantenimiento del edificio porque, sin ellos no podríamos hacer nada». Los mayores ahorros en el capítulo de gastos corrientes se centrarán en la reducción de gastos fijos. La idea es profundizar e invertir en políticas como la de ahorro energético afrontada en el 2010. La instalación de detectores de presencia permitieron evitar una parte de los gastos en consumo eléctrico.
Llueve sobre mojado
Además, el Museo cerrará sus puertas los lunes. No solo a las visitas públicas (como es habitual entre casi todos los museos) sino a las labores internas. Esta institución espera cerrar el año con unos 25.000 visitantes, una cifra similar a la del año anterior. Un capítulo que apenas genera unos ingresos de 13.000 euros, aunque casi duplicará esta cifra en virtud del acuerdo con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) que financia, desde el 9 de noviembre, las entradas a la exposición temporal 'Figuras de la exclusión' que podrá verse hasta el 22 de enero.
La reunión del Patronato casi reprodujo a la celebrada hace un año aunque aquella vez no se aprobaron las cuentas ante la falta de acuerdo. En esa ocasión la concejala de Cultura, Mercedes Cantalapiedra, echó la culpa al Gobierno central. «Las cosas no están bien, estamos en crisis, y es culpa del Gobierno. El Ministerio solo aporta 127.000 euros, y los patronos no dan nada. No queda más remedio que reducir gastos», afirmaba. El cierre de la biblioteca, así como la supresión de los horarios de apertura a mediodía fueron los paganos del recorte.