La primera, en la frente. Cuando todo hacía prever que los Lakers solventarían con victoria su primer duelo importante dentro de la nueva etapa post Phil Jackson, Derrick Rose, estrella de Chicago Bulls, se encargó de propinar un gran mazazo al conjunto angelino (87-88). Los errores defensivos en los últimos segundos y el haber fallado cuatro tiros de personal consecutivos en el último minuto y medio, facilitaron que los Bulls recortaran su desventaja de once puntos. Antes de llegar la canasta 'milagrosa' de Rose, que concluyó el partido con 22 puntos y cinco asistencias, para ser el líder de los Bulls, los Lakers habían hecho una gran labor defensiva. Bryant lideró durante el encuentro a los Lakers con 28 puntos, siete rebotes y seis asistencias, pero no pudo anotar el último tiro a canasta, que le iba a bloquear la defensa de los Bulls. Bryant también sufrió ocho pérdidas de balón que al final del partido pasaron factura los Lakers.
Pau Gasol fue el segundo máximo encestador para los Lakers al aportar 14 puntos, pero no estuvo acertado en los tiros a canasta al fallar 8 de 14 y, sobre todo, desde la línea de personal, donde solo acertó con 2 de 6 lanzamientos, incluidos los dos últimos. El jugador de Sant Boi, que salió como pívot ante la ausencia del titular Andrew Bynum, suspendido con cuatro partidos, fue el que más minutos estuvo en el campo, para capturar ocho rebotes, dar tres asistencias y poner tres tapones.
El encuentro estuvo igualado durante toda la primera mitad, que comenzó con mejor acierto ofensivo de los Lakers. Pero los Bulls reaccionaron para concluir el cuarto inicial dos arriba. El base estrella de los Bulls, que anotó dos triples en el segundo cuarto, junto con Boozer y Deng, aportaron 10 puntos cada uno en la primera parte.
La reacción de los Lakers no se hizo esperar. Nada más comenzar el tercer periodo, la defensa del equipo angelino fue mucho más eficaz y agresiva. Bryant surgió con otros ocho puntos y Gasol lo apoyó con cuatro tantos para poner a los Lakers arriba en el marcador (67-63). Aunque de nuevo Rose iba a lograr un triple (67-66), el equipo angelino mantuvo su buena defensa y concluyó el cuarto un punto arriba (69-68).
Los Lakers lograron tener el control en el marcador, la defensa y en el ritmo del juego para, además, abrir el cuarto periodo con un triple monumental del base novato Goudelock, que inició una racha de 7-0 para el parcial de 76-68, sin Bryant en el campo. Luego llegaría la pérdida de papeles de los Lakers para tirar por la borda una ventaja de once puntos.