En el año 2001, José María Aznar era presidente del Gobierno y Juan Vicente Herrera sucedía a Juan José Lucas al frente de la Junta. Hace una década, cuando en la Eurozona comenzaba a circular la moneda única y Bin Laden derribaba las Torres Gemelas, el litro de gasolina costaba 80 céntimos y el de gasóleo no llegaba a los 70. También ese año se matriculaban en Castilla y León 80.148 vehículos, cifra que marcaba un nuevo récord histórico. Muchos de esos automóviles -y también muchos otros más viejos- continúan en circulación.
El desplome experimentado por las matriculaciones como consecuencia de la crisis económica, que lleva aparejado un alargamiento de la vida útil de los automóviles, ha elevado de forma más que significativa el número de vehículos de más de diez años que siguen en circulación. Según el estudio 'Vehículo de ocasión y antigüedad del parque' realizado por la empresa de valoración de siniestros Audatex, en 2011, el 42% del parque automovilístico de Castilla y León supera ya la década de existencia, tres puntos por encima de la media nacional (39%).
Canarias es la comunidad autónoma con un parque más envejecido, ya que los coches con más de diez años representan en torno al 48% del total. Castilla y León ocupa la segunda posición, que comparte con Baleares y Galicia, según Audatex.
El parque automovilístico español cerró el pasado ejercicio con 27,96 millones de vehículos, según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac). De ellos, cerca del 80% eran turismos, es decir, más de 22,14 millones de unidades. El parque de Castilla y León representa en torno al 4% del total nacional, lo que se traduce en unos 885.000 automóviles en circulación. Con los resultados del informe de Audatex, el número de coches que han entrado en su segunda década de existencia se situaría en Castilla y León en unos 370.000.
El sistema de matriculación español jubiló las referencias provinciales en septiembre del año 2000, de manera que todos los coches que continúan circulando con el distintivo VA, P, SG, BU, etcétera. tienen más de once años de antigüedad. Incluso las primeras placas del nuevo sistema han cumplido ya diez años. En concreto, el coche que lleva la 9900 BRT (la última del año 2001), está a punto de cumplir una década de vida. La última de las antiguas matrículas vallisoletanas fue VA-8654-AL, mientras que el Palencia se despidieron con la P-0849-L y en Segovia, con la SG-4434-J.
El desplome de las ventas de coches nuevos debido a la crisis económica, algo a lo que tampoco son ajenas las restricciones al crédito (ocho de cada diez compras se financian) y la desaparición de las ayudas públicas al achatarramiento, han acelerado el envejecimiento del parque. A nivel nacional, según datos de la patronal de fabricantes (Anfac) y la DGT, el año 2007, el último de la bonanza, fue el que se registró el mayor índice de renovación por parte de los conductores. Ese año, el porcentaje de turismos con más de diez años se situó en el 31,5%. A partir de entonces la tasa, que había ido decreciendo, emprendió el camino contrario. En 2008 escaló al 32,6%; en 2009, al 33,9% y el año pasado se colocó en el 36,5%. Este año, según Audatex, ha llegado al 39% lo que se traduce en 7,5 puntos de declive en los años de la crisis.
Camiones y autobuses
Si la cuota de coches con más de una década de kilómetros en el motor creció cinco puntos entre 2007 y 2010, la de camiones y furgonetas lo hizo casi siete (hasta el 42,1%), la de autobuses y autocares se incrementó en algo menos de tres (hasta el 40,4%) y la de tractores industriales, en más de seis y medio (en 2010 era del 23,9%).
Ya en 2011, Soria es la provincia castellana y leonesa que tiene más coches con solera en circulación, ya que representan el 45% del parque automovilístico, seguida de Palencia y Zamora, con el 44% cada una. Por detrás se sitúan León, con un parque cercano al 43%, Segovia (42%), Ávila (41%), Salamanca (41%), Burgos (41%) y Valladolid, con el 40%, de acuerdo con el estudio de Audatex.
La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) ha advertido en reiteradas ocasiones sobre el peligro que para la seguridad supone el envejecimiento del parque automovilístico y la proliferación de lo que denomina «coches mileuristas», pertenecientes mayoritariamente a jóvenes sin recursos e inmigrantes que no pueden acceder a un coche nuevo y no acuden al taller a hacer las reparaciones o revisiones pertinentes.