Brazos en alto, en solitario, sonriente y con cara de casi no haber comenzado a correr. De esa manera atravesó la línea de meta de la Carrera del Turrón el omnipresente Agustín Ruiz. Y eso que lo hizo tras recorrer los diez kilómetros de los que consta la prueba en un tiempo de 32:28, mejorando los 32:35 que invirtió el año pasado Óscar Fernández para alzarse con el triunfo.
Su triunfo fue casi fácil. Más de lo esperado. Sobre todo a partir del cuarto kilómetro cuando David Calleja, que hasta ese momento lideraba la prueba, tuvo la mala fortuna de resbalar en una zona embarrada y cayó al suelo.
Hasta ese momento el joven atleta era quien mandaba y quien se encargó de seleccionar al grupo de cabeza entre el que se encontraba el propio Ruiz, el marroquí Abdelali Ben Henia -ganador de la Carrera de San Antonio del mes de junio-, Íñigo González y Fernando Álamo. Un quinteto que se convirtió en la cabeza de lanza de los 510 participantes y que ya, en la primera vuelta, pasó con un crono que mejoraba el récord de la prueba.
Ninguno perdía el ritmo a Calleja, hasta que la caída cambió el guion. Sus compañeros trataron de esperarle, pero al ver que el joven corredor no cogía ritmo, Ruiz tomó las riendas. Sobre todo porque dejó se sufrir el fuerte ritmo impuesto por su compañero de equipo y de Álamo y tiró de galones para marcar el tempo de carrera. Impuso su ritmo y lanzó pequeños latigazos, pero muy contundentes, en cada mínimo repecho. Así fue poco a poco limando la resistencia de sus rivales hasta que se quedó solo con Ben Henia. El africano tenía bastante con aguantarle y en ningún momento pudo sobrepasarle. Menos aún cuando en la última vuelta el ganador cogió metros de distancia que le sirvieron para llegar en solitario a la meta y hacerse con el primer premio. Al finalizar la carrera, el vencedor comentó: «Menos al principio y en la segunda vuelta, en la que Ben Henia me pisaba los talones, me he encontrado muy cómodo durante todo el recorrido». Tanto que reconoció que fue «más fácil de lo esperado».
Accidente de Calleja
Quizá Calleja le habría puesto en más dificultades si no hubiera sufrido la caída. Un accidente que sufrió «en una curva muy cerrada. He pisado el barro, me he resbalado y, aunque me levanté rápido, me desconcentré y no he cogido el ritmo adecuado».
Mientras, en el apartado femenino, que ayer recorrieron por primera vez en la historia de la carrera los diez kilómetros completos, la victoria fue para la vallisoletana Vanesa Hernández con un tiempo de 37:19. Una marca 29 segundos mejor que la segunda clasificada, Jimena Martín, pero que «no ha sido nada fácil de lograr». La corredora señaló: «Durante la carrera he ido de menos a más, primero aguantando bien el ritmo de Jimena, y después, a partir del sexto kilómetro, sobrepasándola y tirando hasta el final».
El triunfo, como el de la categoría masculina, la sirvió para hacerse, además de con el trofeo, con cien euros en metálico y con una bolsa -la misma que se repartió a los 468 que finalizaron la prueba- en la que podía encontrarse una tableta de turrón, una camiseta, un refresco y un litro de caldo.