Al colegio de Infantil y Primaria Pablo Picasso, en Delicias, le ha tocado la lotería antes del sorteo. Nada menos que 25.000 euros provenientes de la suma de dos premios de carácter nacional, que serán destinados, casi con toda seguridad, a la creación de una biblioteca moderna y actualizada, según explica su director, Justo Tarrero Pérez, quien matiza que es el Consejo Escolar el que tiene la última palabra. Tienen tiempo para pensarlo, ya que la concesión se publicó en el BOE del 2 de diciembre, por lo que aún no se ha ingresado en su cuenta el montante económico.
Tarrero, de momento, se hace eco de la satisfacción de la comunidad escolar por los reconocimientos obtenidos, que no hacen sino «avalar una importante línea de actuación del colegio», señala. El de mayor cuantía, 16.000 euros, proviene de los premios Crearte del Ministerio de Cultura, que tienen como objetivo fomentar la creatividad y al colegio vallisoletano le ha sido otorgado en la modalidad de Infantil.
«Hemos trabajamos el autoconcepto del niño y la autoestima a través de los retratos que han hecho ellos mismos de forma plástica, utilizando diversas materiales, y del estudio de fotografías de diferentes autores. Además, por parejas, también con fotografías, se han valorado mutuamente y han podido comprobar la dualidad entre cómo soy yo y cómo me ven los demás», explica Beatriz Suárez, coordinadora de Educación Infantil. A su juicio, es importante fomentar en esta etapa el autoconcepto, «ya que cuando son pequeños realmente no saben cómo son y el único referente que tienen son las imágenes que les aportan adultos o compañeros».
Siempre la «parte positiva»
Pero, ¿cómo se ven los niños a sí mismos y cómo les ven los otros? Se sienten mayores, una percepción común en todos ellos, valoran mucho el aspecto físico, el nivel de autonomía y que los demás les consideren importantes. No dicen nunca cosas negativas del otro y reproducen los patrones de los mayores. Pero cuando las niñas se dibujan acentúan aún más sus cualidades. En cuanto a cómo les ve el otro, suelen destacar la amistad que les une, si trabaja o juega bien en el patio. «Siempre buscan la parte positiva, pero también cuentan cómo se sienten, y eso es lo más importante».
El director asegura que educar fomentando la creatividad «supone apostar por el desarrollo de una faceta de la personalidad que se traducirá más adelante en un alumnado con iniciativa propia y, en el futuro, en personas capaces de emprender proyectos originales».
Del Ministerio de Educación procede el otro galardón (9.000 euros), el primer premio del concurso de buenas prácticas para el impulso y mejora de la convivencia. El Gobierno reconoce así la labor del centro para mejorar esos objetivos con «acciones dirigidas a fomentar la igualdad de género y a sensibilizar al alumnado sobre la discapacidad». «La esencia del proyecto es crear un ambiente para formar un alumnado con calidad en competencias lingüísticas y sociales, que sepa comportarse y tratarse con personas de distintas culturas. La idea es formar buena gente, porque será gente preparada», resume Dolores Calleja, coordinadora de Convivencia.