Este es el tema elegido por Benedicto XVI para el VII Encuentro Mundial de las Familias, que tendrá lugar en Milán del 30 de mayo al 3 de junio del próximo año. «El trabajo y la fiesta -escribe el Papa- están íntimamente relacionados con la vida de las familias: afectan las decisiones, tienen influencia en las relaciones entre los cónyuges y entre padres e hijos, inciden en la relación entre la familia y la sociedad y la Iglesia».
El Santo Padre resalta que «hoy en día, por desgracia, la organización del trabajo, diseñada y puesta en práctica en función de la competencia del mercado y de la ganancia máxima, y el concepto de la fiesta como oportunidad para la evasión y el consumo, contribuyen a la disgregación de la familia y la comunidad y a difundir un estilo de vida individualista».
«Por eso -continúa-, es necesario promover una reflexión y un compromiso para conciliar las exigencias y los tiempos del trabajo con los de la familia y a recuperar el verdadero sentido de la fiesta, especialmente del domingo, pascua semanal, día del Señor y día del hombre, día de la familia, de la comunidad y de la solidaridad».
Los obispos españoles han hecho suyo el deseo del Papa de que «comience ya un itinerario con iniciativas a nivel parroquial, diocesano y nacional, con el fin de destacar las experiencias de trabajo y de fiesta en sus aspectos más reales y positivos, con especial hincapié en la incidencia sobre la experiencia de vida concreta de las familias».
Esta es la razón por la que la Semana de la Familia que vamos a celebrar los próximos días en Segovia está centrada en este mismo lema. Además de una conferencia y una película, tendrá lugar una mesa redonda sobre cómo afrontar el trabajo, el tiempo libre y el desempleo desde la familia, con testimonios de una familia de empresarios, una familia de emigrantes y otra familia afectada por el desempleo. La semana culminará con una celebración eucarística y festiva el último domingo de adviento. Al ser éste el día de la Virgen de la Esperanza se dará una bendición especial a las mujeres embarazadas.
Todos sabemos que la familia es hoy la 'institución' más valorada en todas las encuestas, también entre los jóvenes. Es, además, la realidad más cercana a nosotros: todos la conocemos, la sufrimos, la gozamos, la queremos&hellip Pero, por otra parte, hoy la familia está recibiendo embestidas y sacudidas como nunca.
No podemos, por tanto, quedarnos en una actitud negativa «maldiciendo de las tinieblas». Todos y cada uno podemos y debemos «encender una cerilla» y poner nuestro granito de arena. Esta semana nos ofrece una buena posibilidad para acoger y hacer nuestras estas palabras del Papa Benedicto XVI: «Familia, trabajo y día festivo son dones y bendiciones de Dios para ayudarnos a vivir una existencia plenamente humana».