España y los diferentes países de la zona que tratan de liberar a los tres cooperantes secuestrados en los campamentos de refugiados de Tinduf el pasado 23 de octubre no tienen dudas. Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), a través de algunas de sus katibas (células terroristas), mantiene retenidos a los trabajadores humanitarios, dos españoles y una italiana, al norte de Malí. Ello pese al comunicado publicado la noche del jueves por la agencia de noticias mauritana, en el que un grupo que hablaba en nombre de AQMI negaba los secuestros del sur de Argelia.
La nota rechazaba «cualquier responsabilidad en el secuestro de los europeos en el campamento de Tinduf», en referencia a Ainhoa Fernández de Rincón, Enric Gonyalons y la italiana Rosella Urru, y asumía la autoría de otros cinco secuestros perpetrados a finales de noviembre en el norte de Malí, dos franceses a los que tacha de «espías» y tres turistas apresados en la ciudad de Tombuctú: un holandés, un sueco y un sudafricano, ya que un cuarto de nacionalidad alemana falleció de dos disparos tras ofrecer resistencia.
Para reafirmar su autoría, el supuesto grupo terrorista envío dos fotos a la agencia de noticias con los cinco retenidos. Unas instantáneas en la que aparece el logo de 'Al-Andalus', la productora mediática que en ocasiones usa AQMI para emitir sus mensajes. Sin embargo, causa extrañeza entre los investigadores que la rama magrebí de Al Qaida use el canal mauritano para reivindicarse y, además, que se desvincule de forma expresa de la acción del campamento saharaui.
Las fuentes consultadas barajan también la opción de que los secuestros reivindicados ahora pudieran ser obra de una célula terrorista diferente a la de Mokhtar Belmokhtar, quizá una escisión de este grupo. Este argelino, apodado El tuerto, fue el autor del secuestro de los tres cooperantes catalanes en noviembre de 2009 y los servicios de inteligencia tienen el convencimiento de que también está detrás de la acción de Tinduf. «Si no son los mismos son sus primos», certificaban estas fuentes entonces.
«Hay contactos»
Otro dato de interés es que el ministro de Asuntos Exteriores de Burkina Faso, Djibril Bassolet, afirmó ayer que su país «se ha puesto en contacto» con el grupo armado que secuestró a los cooperantes españoles y a la italiana. «Estamos en contacto, pero esto es todo lo que puedo decir porque como ya se sabe este tipo de negociaciones son muy delicadas», dijo el ministro en una rueda de prensa.
«Burkina Faso permanece disponible para ayudar en las negociaciones y también está lista para trabajar por la estabilidad de la región», añadió, según informa AFP. Y es que el Gobierno de Uagadugú ya tuvo una labor destacada en la liberación de los cooperantes catalanes y ahora colabora en la negociación con autoridades de Malí, Argelia y la diplomacia española.
La figura destacada de Burkina Faso es un consejero del presidente llamado Mustafa Uld Liman Chafi. Chafi fue el principal mediador en el secuestro de los trabajadores de la ONG Barcelona Acción Solidaria y todo indica que el Gobierno español ha vuelto a contar con sus servicios para tratar de liberar a Ainhoa Fernández de Rincón, Enric Gonyalons y Rosella Urru.
Fiel a su prudencia, el Ministerio de Asuntos Exteriores no quiso hacer ninguna mención al supuesto comunicado de AQMI. De todas formas, se está a la espera de que alguien reivindique el secuestro o envíe alguna prueba de vida, como se hizo con los cooperantes catalanes.