Los propietarios afectados por la explotación minera a cielo abierto que se pretende abrir en el municipio soriano de Borobia van recibiendo poco a poco la comunicación de la institución regional que estima el recurso de alzada presentado por los propietarios, que se mostraban contrarios a la expropiación de sus terrenos para que se llevaran a cabo los sondeos mineros. Así, este acuerdo supone la nulidad de una resolución del año 2005, cuando el organismo autorizó la expropiación de tierras en Borobia para llevar a cabo labores mineras.
La explotación minera a cielo abierto que la empresa navarra Magna pretende erigir en Borobia se situaría en el paraje denominado El Tablado, en cabecera de cuenca y alta montaña y en una zona protegida por una directiva comunitaria, ya que allí se captan aguas para consumo humano, en el límite con el Parque Natural del Moncayo y el LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) Sierra de Tablado, en tierras de propiedad privada en su totalidad, en terrenos de cereal, pastos, arbolado, plantas medicinales y especies protegidas. La zona se encuentra en el límite de la provincia de Soria con la de Zaragoza.
La concejala de Borobia y propietaria afectada, Anunciación Crespo, se mostró ayer «contenta por la noticia que nos da la Junta». El proyecto minero comprende 480 hectáreas. Durante la explotación minera, cada voladura sería de más de 2.500 kilos de explosivo, compuesto por Goma Dos Eco y Nagolita, y constantemente estarían bombeando agua del acuífero en el que se encuentra la magnesita y del que nacen los ríos Manubles, Isuela, Aranda y Ribota y toman agua de boca los habitantes de Borobia, Ateca, Ciria y casi todos los municipios de las cuencas de dichos ríos. Crespo explica que «el impacto de la mina alcanzaría a más de 30 municipios, tanto de Castilla y León como de Aragón, ya que se verían afectadas las cuencas de todos estos ríos». Por esta razón, hace ya unos meses que se constituyó la Coordinadora de Municipios Afectados. Desde 2005, el proyecto de explotación de magnesitas a cielo abierto ha tenido un importante rechazo social, tanto en Castilla y León como de Aragón. El 89% de los borobianos rechazó la apertura de la mina en una consulta popular convocada por el Ayuntamiento en el año 2000. Se interpusieron entonces numerosas alegaciones y recursos.
La Plataforma en Defensa del Agua y el Suelo consiguieron entregar más de 12.000 firmas en la Junta de Castilla y León y en el ministerio de Medio Ambiente y Agricultura. Anunciación Crespo recordó que «la misma empresa minera ha intentado abrir otra mina de magnesitas en el valle navarro del Baztán y no lo ha conseguido por la oposición popular».