Los datos del paro dibujan un negro panorama que, si se cumplen las previsiones que apuntan a que España llegará a una tasa del 23%, se tornará aún más oscuro si cabe. Ante este escenario, solo un Estado del Bienestar garantizado con «suficiente presupuesto» puede evitar que la ciudadanía estalle y que la conflictividad social se desate como ya ha ocurrido en Grecia o Italia. Ante los micrófonos de Punto Radio Castilla y León, en el programa 'Queremos hablar. El Contrapunto', los secretarios regionales de los dos sindicatos mayoritarios abogaron por dar «alternativas» a los parados para que no «sean unos excluidos de la sociedad» y evitar «una crisis social», afirmó el secretario de UGT, Agustín Prieto, para el que es «fundamental» que se dé respuesta a situaciones en que los trabajadores no tienen ningún ingreso, ni prestación. Se trata de que «cuando se acaben, haya ayudas», si no, Prieto augura una «tremenda crispación» que no sería «deseable». Para el secretario de CC OO, Ángel Hernández, la conflictividad social está asegurada, «si no se refuerzan, presupuestariamente, las prestaciones por desempleo o la Renta Garantizada de Ciudadanía».
El Estado del Bienestar de estar por encima de los ajustes y recortes que se tienen que llevar a cabo y así se lo volvieron ayer a recodar al Ejecutivo de Juan Vicente Herrera, que no ha presentado las cuentas para 2012. Esperan, dijo Hernández, que cumpla con lo que ha reiterado el presidente en repetidas ocasiones, que el diálogo social está garantizado en Castilla y León. Si no, advierte Prieto, «rechazarán de plano los presupuestos» de la comunidad. «No se puede tolerar que se diga no que no hay recursos para Renta Garantizada, la Ley de Dependencia o ayudas a desempleados», sentenció el secretario de CC OO. En este sentido, abogaron por garantizar ingresos a las arcas a través de una reforma fiscal que establezca impuestos progresivos porque, coinciden, en que la cultura de 'todo gratis' pero 'sin pagar' tiene que terminar.
En cuanto a la reforma laboral, ambos coincidieron en «dar una oportunidad al diálogo» con la patronal y consideran que en cuestiones como la negociación colectiva, lo «natural» es que se alcance un acuerdo. Sin embargo, aseguran que esta reforma no será la solución de la situación económica, ni supondrá dar empleo a los cinco millones de parados. Hernández abogó por distanciarse de los «titulares mediáticos» y pensar en «qué se quiere negociar y qué objetivos se buscan». Para Hernández el problema no es el despido, sino el «aire fresco» con el que son despedidos de las entidades bancarias aquellos que acuden a ellas en busca de crédito. «Si no hay actividad económica da igual si hay 36 modalidades de contrato o dos», precisó.