El cúmulo de extrañezas, aparentes irregularidades y anécdotas de todo tipo que rodea al traslado de fondos desde el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca a Barcelona no parece tener fin. Mientras los técnicos de la Generalitat preparan un nuevo envío que podría afectar a más de 660 cajas, en los últimos días han regresado hasta el centro archivístico salmantino, en secreto, dos cajas que fueron enviadas en julio a Barcelona.
El investigador Policarpo Sánchez ha detectado una historia llena de 'casualidades' en una queja formal presentada ante el Ministerio de Cultura con fecha del 16 de noviembre pasado.
Todo empezó con el traslado masivo, el mayor que ha tenido lugar hasta ahora, de fondos desde Salamanca al Archivo Nacional de Cataluña que se llevó a cabo el 20 de julio. Una semana más tarde y con el fin de documentar oficialmente un numeroso volumen de papeles que habrían sido enviados incorrectamente a Barcelona, el investigador solicita formalmente consulta a dos de estas cajas.
Se trata de las cajas 1191 y 1192 del centro. Su contenido, 110 expedientes personales en total con fondos totalmente relativos al Partido Socialista de Asturias. Son certificados, registros de filiaciones, historiales de afiliados y correspondencia. Es documentación que fue incautada en Cataluña por las tropas franquistas pero no amparada por la ley ya que no se trata de un particular catalán sino asturiano.
El 28 de julio, la respuesta de consulta recibe la negativa por parte del Centro, considerando que esas cajas «ya no existen» en Salamanca. Policarpo Sánchez repite la consulta el 30 de septiembre, unos días después de que su denuncia del envío de fondos relativos al PSOE de Asturias y al Centro Asturiano de Refugiados en Barcelona al Archivo Nacional de Cataluña, generara un gran revuelo en el Principado.
Ese día, la respuesta sigue siendo negativa para el investigador. En su registro pide expresamente que se indique la razón por la que no pueden consultarse las cajas en Salamanca y la respuesta oficial es que «ya no existen esas cajas por haber sido enviadas a Cataluña».
Pocos días después, el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas del Estado, Rogelio Blanco, asegura públicamente que «no ha salido ni saldrá» documentación del PSOE asturiano hacia Barcelona. Por este motivo, Policarpo Sánchez repite una tercera vez la consulta a los fondos en las últimas semanas y, esta vez sí, los originales aparecen disponibles de nuevo para consulta en Salamanca.
Sánchez denuncia que el Ministerio de Cultura «ha quebrado claramente el principio de buena fe, ya que ha obviado cualquier procedimiento de transparencia y control tanto para la salida como para la entrada de fondos». De hecho, todos los documentos que ingresan al Archivo de la Guerra Civil son consignados en el tablón de anuncios y las cajas 1191 y 1192 no han aparecido en estos meses en ese tablón.
Además, se da la circunstancia de que estos 110 expedientes son los únicos que el investigador salmantino denunció públicamente ante la prensa asturiana como «enviados irregularmente», pero hay más casos que hasta ahora no habían salido a la luz.
En concreto, se trata de otra caja, con la signatura PS-Barcelona 139 del antiguo Archivo de la Guerra Civil, con una documentación exactamente de las mismas características que las otras dos cajas, relativa a la Agrupación de Socialistas Asturianos refugiados en Barcelona. «Sin embargo, como hasta ahora no había denunciado este caso, esa caja sigue todavía en Cataluña», explica Policarpo, que insiste en que «casualmente solo han regresado los dos casos que se han publicado en prensa».
Para el investigador, la situación de las dos cajas asturianas evidencia «una presión muy fuerte ejercida desde el PSOE de Asturias, que al día siguiente de hacerse pública la denuncia ya exigió que las cajas regresaran a Salamanca» y, al mismo tiempo, «las numerosas irregularidades que se han cometido, amparadas por las mentiras de Rogelio Blanco».
«Seguramente, ha habido presiones del PSOE de Asturias para la devolución a Salamanca de su documentación, pero es tal el descontrol y falta de rigor con la que el Ministerio de Cultura entregó la documentación a la Generalidad de Cataluña, que no saben ni lo que les han dado», remacha Sánchez.