El secretario general del PSCyL-PSOE, Óscar López, afirmó ayer que el «acertado» congreso federal ordinario convocado para la primera semana de febrero es el mejor escenario para la autocrítica, corregir errores y presentar «un proyecto de futuro» tras el gran castigo electoral.
López, que se sometió a las preguntas de los periodistas después de que la comisión ejecutiva autonómica analizara los resultados, advirtió que «hay que respetar los tiempos de los otros» y no quiso entrar en los nombres que suenan para liderar ese proyecto. «No conozco ninguna candidatura, hay que dejar que el partido piense y reflexione», aseveró. Pero, ante la insistencia de los informadores, declaró que Rubalcaba ha dejado diseñado en el programa electoral un proyecto «sólido y válido para el futuro, con propuestas para recuperar la economía o cómo mantener el Estado del bienestar frente a los recortes». También ayer se pronunció en el mismo sentido el diputado electo del PSOE por Zamora y ministro del Interior en funciones, Antonio Camacho, quien declaró a Ical que Alfredo Pérez Rubalcaba es el candidato «ideal» para el congreso ordinario y recordó que los estatutos del Partido Socialista «no limitan» el número de candidatos.
Por otro lado López, que forma parte del equipo de Rubalcaba, que el principio de la solución al desmembramiento de su partido sea un radical relevo generacional. Por el contrario, tal y como hizo José Luis Rodríguez Zapatero en 2000 cuando llegó a la secretaría federal del partido, es partidario de integrar a personas nuevas y a veteranos de la etapa felipista. «Es cuestión de capacidades, no de edad», remachó el dirigente regional del PSOE apostando por la integración generacional. En clave autonómica, afirmó que no le preocupa que puedan surgir otros candidatos a la secretaría del PSCyL y añadió que no conoce otras opciones.
La ejecutiva autonómica prevé tener cerrado el proceso de congresos (regional y los nueve provinciales) antes del verano de 2012, ya que los estatutos del partido estiman un plazo de seis meses para la celebración de los congresos territoriales tras el federal.
López recalcó como ya hizo la noche del 20-N y «hasta 18.532 veces» que los resultados han sido «malos», y aludió, aunque sin desgranarlos, a los «posibles errores cometidos», aunque seguidamente subrayó que no se pueden entender sin la crisis económica. También defendió que Rodríguez Zapatero permanezca como secretario general hasta el congreso por entender que «no tendría sentido» otra decisión y valoró que el presidente del Gobierno hiciera campaña en Soria y Ávila, donde estaba en peligro la representación socialista, que finalmente se ha mantenido. Confesó que, ante la presión de las encuestas y del propio PP, la estrategia socialista, centrada inicialmente en el mantenimiento de diputados en León, Salamanca y Burgos cambió y se trasladó a Soria y Ávila, «donde incluso Aznar pidió ir a por el tercer diputado».
Interés
Ahora es el momento, apuntó, en el que el PP debe contar lo que va a hacer, con qué personas y dar a conocer las «recetas que ha escondido» durante la campaña, de la que defendió que el candidato del PSOE haya centrado una buena parte de ella en explicar el «programa oculto» de Mariano Rajoy. «Es curioso», ironizó, «que, con la que está cayendo, el congreso del PSOE genere más interés que los nombres de quien va a gobernar este país».
También anunció la constitución rápida de una comisión gestora en la Federación Socialista Leonesa para pilotar el congreso en el que se debe elegir al nuevo secretario general tras la dimisión de Francisco Fernández, quien también dejó el puesto de concejal y de número dos a la lista al Congreso tras conocerse su prejubilación en Caja España. López explicó que en breve se trasladará a León para hablar y escuchar a «mucha gente» y constituir la gestora «lo antes posible», pues el partido se encuentra sin secretario general tras la renuncia de Fernández en octubre. En Zamora, donde dimitió el secretario general Carlos Hernández, la gestora ya está en marcha.