Reducir el número de fallecidos y heridos graves en carretera a lo largo de esta década es el objetivo de la Estrategia del Gobierno 2011-2020, aunque en el caso de los siniestros de motoristas está resultando más complicado. La cifra de víctimas mortales en ese colectivo aumentó entre 2003 y 2008 un 98,8%, alcanzando los 219 fallecidos, mientras que el pasado año fueron 244 los muertos, y hasta agosto del presente ejercicio el balance era de 223 víctimas mortales. Es decir, cada 36 horas muere un motociclista en las carreteras.
Partiendo de esta dramático panorama y con el objetivo de prevenir y reducir estas cifras, Francisco Javier Lobato, un joven ingeniero de Obras Públicas, ha creado un sistema de auxilio en carretera para motoristas -ya está patentado- que, a su juicio, será capaz de disminuir en un alto grado los índices de mortalidad de este colectivo en las carreteras españolas, entre un 33% y un 40%.
Como aficionado a las motos de gran cilindrada y preocupado por la seguridad vial, ha diseñado un dispositivo electrónico de auxilio en desplazamientos, «que ayuda a salvar vidas de motoristas desde un punto de vista de asistencia integral», explica su creador.
'Hora de oro'
En cuanto a la prevención del accidente, el dispositivo efectúa un aviso de naturaleza acústica o luminosa al usuario de la motocicleta en caso de conducción inadecuada o temeraria para que la corrija. Si no tiene en cuenta la advertencia y por desgracia se produce el accidente de circulación, el dispositivo electrónico efectúa automáticamente una llamada de emergencia y envía un mensaje de texto con los datos más relevantes del usuario y del acompañante, como puede ser nombre, dirección, el móvil de la persona de contacto, antecedentes médicos como alergias, enfermedades, grupo sanguínero o patologías crónicas, al Servicio de Emergencias más próximo de forma instantánea gracias a su sistema de geolocalización.
«Los datos pasan a un filtro, un 'call center', que coordina toda la información y deja pasar un pequeño intervalo de tiempo para comprobar si el motorista contesta. Si responde y dice que todo está bien no se avisa al 112. En caso contrario, se activa la emergencia sanitaria», explica Lobato
De esta forma, los profesionales sanitarios de primeros auxilios conocen a la perfección los antecedentes médicos de la víctimas, por lo que pueden prestar una asistencia más rápida y de mejor calidad. Y es que, independientemente de donde hayan tenido lugar los hechos, la información es recibida por el Servicio de Emergencias en el idioma del área geográfica o país correspondiente, una característica que, según su inventor, lo convierte en un producto versátil en su aplicación. El dispositivo de auxilio en ruta permite así reducir el tiempo de respuesta de los servicios médicos posibilitando que esta asistencia tenga una probabilidad mucho mayor de ser prestada en la llamada 'hora de oro', en la que se producen el 80% de las víctimas.
Índice de gravedad
El sistema consta de tres elementos: por un lado, el dispositivo principal instalado en la motocicleta, de morfología y peso similar al móvil; un sistema luminoso acústico instalado en el salpicadero de la moto, que advierte de si la conducción no es adecuada o existe riesgo de caída, y un dispositivo electrónico que porta el conductor y el acompañante -puede ser una pulsera o un intercomunicador instalado en el casco- que vuelca los datos al dispositivo principal.
La invención es capaz de determinar el índice de gravedad (rojo, ámbar y verde) del accidente gracias a la medición e interpretación de diferentes parámetros, «un aspecto de sumo interés a la hora de gestionar de forma eficiente los recursos de atención sanitaria de los que se disponen, ya que garantiza una coordinación adecuada de los agentes implicados».
Licencia de explotación
Lobato es el titular de la patente, pero junto con otros socios ha creado la empresa DC Technology, que tiene la licencia de explotación de la misma, y para la que están buscando ubicación en Valladolid, así como en Madrid. Para la elaboración del plan de negocio han contado con la asesoría de la Fundación General de la Universidad de Valladolid.
La empresa cuenta además con otros productos, como un sistema patentado de absorción de impactos aplicado a elementos de mobiliario urbano y en guardarraíles.