Contradicciones de este tiempo de penurias. Rayuela Producciones Teatrales, una de las compañías veteranas de la región, alcanza su madurez, comienza a conquistar mercados internacionales a los que acuden sus directores a dar cursos y ha ganado el Premio Max de Teatro 2011 por su versión de 'Dogville'. Es una referencia en la apuesta por los nuevos lenguajes multimedia, el acercamiento a los más jóvenes. Los mismos que buscaban cuando inventaron su 'Teatro-bus', un vehículo de dos pisos, estilo Londres, con el que recorrieron la región buscando a ese público. Espectáculos como 'Manuscrito 408' o '20.000 leguas de viaje submarino' avalan esa apuesta que ahora ve en peligro su continuidad. Ayer mismo han comenzado los 'casting' para su nuevo proyecto.
Toda esa filosofía está en peligro de extinción. «Hemos puesto a la venta parte de nuestro material de trabajo en la nave de ensayos, incluido el autobús, porque hay que hacer frente a muchos pagos y, a pesar de los impagos que sufrimos por funciones ya hechas, nadie te avala hoy». Su gerente y productor, Jacinto Gómez, simultanea esa labor con la presidencia de la patronal (Artesa).
Desde esa institución, que agrupa al 35% de las poco más de 50 compañías todavía operativas, Gómez cree que es tiempo de «cerrar el grifo a las instituciones morosas» y, sobre todo, que «la crisis sirva para 'limpiar' no solo propuestas sin calidad, sino programadores y teatros que no cumplen». Medidas quirúrgicas que se resumen en «una política teatral de futuro» en la que aún confía a pesar de que «es muy difícil que, quien gestionó mal un modelo con todos los medios económicos pero que sigue ahí, ¿cómo lo va a resolver ahora sin recursos?».
El éxito de crítica y gira de 'Dogville' no ha impedido que «hayamos tenido que suspender alguna función por falta de liquidez que nos impide viajar», reconoce Gómez. Esta es una prueba de que «hace unos años, los errores que todos podíamos cometer eran reversibles, había margen. Ahora, si no se buscan fórmulas que aprovechen lo mejor de cada uno, el fracaso será irreversible».
Rayuela ha comenzado a buscar fuera lo que no encuentra en casa. «Hemos hecho giras y han reclamado a nuestros directores, Nina Reglero y Carlos Nuevo, en países de América Latina. Por eso queremos buscar fuera lo que no encontramos aquí». «Voluntad política-acompañada de los fondos que haya-, cambio de modelo y corresponsabilidad entre empresa pública y privada» son, a su juicio, los enunciados de un futuro posible.