El Unami femenino volvió a tropezar. En esta ocasión lo hizo ante el Universidad de Salamanca, un equipo que no tuvo nada que ver con la excelencia mostrada por el Collado Villalba hace una semana en el pabellón María Martín. El conjunto salmantino aprovechó un penalti inexistente para derrotar por la mínima a un Unami que desperdició el primer periodo y que falló en la definición cuando su juego mejoró tras el descanso.
Las 'azules' se encontraron con el problema de descifrar la radical defensa individual que practicó su rival. No supo leerla y quedó a merced de un Universidad de Salamanca que, a pesar de su escasez de recursos, tuvo las mejores oportunidades en la primera mitad, incluido un disparo al larguero de la portería defendida por Raquel.
Desconcertado por la propuesta de su rival, el Unami no tuvo capacidad de reacción en esos primeros veinte minutos y prolongó el estado de melancolía que le dejó la derrota ante el Collado Villalba. Todos sus intentos por encontrarse cómodo sobre la cancha cayeron en saco roto y le obligaban a una reflexión en el descanso. La entrenadora de las 'azules', Carmen Escribano, se afanó en el descanso por corregir los fallos cometidos en el primer periodo y sobre todo por hallar la fórmula para romper la defensa individual de las salmantinas.
Sus instrucciones surtieron efecto, puesto que el equipo segoviano sufrió un cambio de cara radical. Mejoró su juego, encontró su sitio en la cancha y comenzó a generar ocasiones de gol, algo que apenas había sucedido hasta ese momento. Patri dispuso de la primera opción, pero su definición chocó con la portera de las locales, que fue la mejor de su equipo en esos momentos. Después, Rocío puso en práctica lo que suele hacer en los entrenamientos cuando le toca encarar a Raquel o Estela, pero frente a la meta del Universidad de Salamanca no le dio buen resultado.
Otra ocasión perdida
Las opciones del Unami de sumar los tres puntos empezaron a evaporarse cuando Cristina de la Fuente no pudo culminar en el segundo palo una buena jugada de Tamara. Las 'azules' perdonaron y además se encontraron con una desagradable sorpresa cuando uno de los árbitros convirtió en penalti un disparo de una jugadora salmantina que se estrelló en la espalda en su intento de protegerse.
Aiora aprovechó ese penalti injusto para dar los tres puntos a un Universidad de Salamanca que sumó, de esta forma, su tercer triunfo del curso.
El Unami, por su parte, pierde comba respecto a los primeros clasificados tras esta nueva derrota, la segunda consecutiva. La próxima semana recibe al Simancas.