NUNCA como hasta ahora han ofrecido los socialistas palentinos una imagen tan triste. Incluso aunque se amparen en ministros como Francisco Caamaño, titular de Justicia, como han hecho esta semana, para revestir de oropoles el difícil panorama en que se halla sumido el PSOE en Palencia. Por el presente y por el futuro, por el marasmo que se deja traslucir en su interior y por los resultados electorales. Los últimos (municipales y autonómicos) y los próximos (generales). Malos tiempos para el socialismo palentino.
Los sucesivos triunfos de Heliodoro Gallego en el Ayuntamiento permitían ofrecer la sensación de un partido victorioso, capaz de parar el empuje del Partido Popular, a pesar de que la formación que lidera en Palencia Carlos Fernández Carriedo se imponía sistemáticamente en todos los comicios autonómicos y nacionales. Pero Gallego ya no está, y parece que tampoco se le espera después de que no se le haya designado candidato al Senado para el próximo 20-N y se haya circunscrito su juego político a líder de la oposición municipal. Poco ámbito de actuación y un escaso altavoz para apuntalar su figura política tras la derrota en las últimas municipales y para proyectarle hacia el futuro con posibilidades de recuperar lo perdido.
Y lo que se avecina tampoco permite aventurar que el PSOE pueda maquillar la sima en que se halla. La contestación interna al secretario general, Julio Villarrubia, y a la secretaria de Organización, Mirian Andrés, se ha evidenciado en distintos episodios, incluso con el abandono del partido de algunos destacados militantes. Ambos encabezan las candidatuas al Congreso y al Senado, respectivamente, y su designación electoral, aunque pueda considerarse proporcional a los puestos que ocupan en el partido, ha dejado también traslucir un apego al cargo similar al de otros políticos del PP que tantas veces han criticado. Ambos seguirán en el Parlamento, aunque el PP arrase el 20-N. La actual ley electoral y el consiguiente reparto de escaños les pone a salvo de la quema, pero el panorama desolador que ofrece el PSOE no va a diluirse.