El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, que encabezará la lista del PSOE al Congreso por La Coruña, se desplazó ayer hasta Palencia para arropar a sus compañeros en la pugna electoral, y con un discurso claro y preciso fue arrojando casi por igual loas a los integrantes de las candidaturas socialistas palentinas y duros ataques al Partido Popular, con su presidente nacional, Mariano Rajoy, a la cabeza.
Caamaño, que ensalzó a los candidatos del PSOE por la provincia de Palencia como «un grupo humano que escucha, lo que, en los tiempos que corren, en el momento democrático que vivimos, es fundamental, porque hay quienes hacen política sin escuchar», centró la mayoría de sus halagos en el cabeza de lista al Congreso y secretario provincial de los socialistas palentinos, Julio Villarrubia, de quien se reconoció amigo y admirador. «Es un honor presentar a un político de la brillantez y gran jurista como es Julio Villarrubia. He podido comprobar su altura parlamentaria, su gran experiencia, su gran capacidad de trabajo. En mi etapa de ministro he podido colaborar más estrechamente con Julio, que se ha convertido en la voz parlamentaria de todo el proceso de modernización de la justicia en España», señaló Caamaño.
En contraposición a los valores que presentan las candidaturas de los socialistas, que, según el ministro de Justicia, están marcadas por el «diálogo y la búsqueda del acuerdo», Francisco Caamaño situó al PP, recalcando que se trata de un partido político que rechaza el diálogo y que se somete al silencio para ocultar sus verdaderas intenciones. «Basta con comparar las dos legislaturas de gobierno del PSOE con los últimos cuatro años de gobierno del Partido Popular. En aquellos años, fuimos sin diálogo a una guerra. Me temo que las intenciones de Rajoy son de ir a otro tipo de guerra, esta vez mucho más casera, y en lugar de armas, tijeras, una guerra de recortes y de ataques directos al estado del bienestar que tanto ha costado construir a los trabajadores y a las clases medias de este país», señaló el representante del Gobierno.
Asimismo, Caamaño quiso dejar claro que, frente a las intenciones del PP de recortar el estado del bienestar, se presenta el PSOE, como «última esperanza de los más débiles». El ministro de Justicia incidió en que los gobiernos populares en las diferentes comunidades autónomas han mostrado que la intención de Rajoy es recortar al máximo los derechos sociales de los ciudadanos. «Esa afición suya por los recortes y las tijeras es la que les hace ser tan amigos de los sastres», ironizó, en referencia al 'caso Gürtel' y a los supuestos trajes recibidos por Francisco Camps. Caamaño reconoció las dificultades electorales por las que atraviesa el PSOE, pero se mostró convencido de que la mayoría progresista que, según su opinión, existe en España, reflexionará finalmente y prestará su apoyo a los candidatos, que basarán su actuación en principios como la igualdad, la justicia y la solidaridad y que «nunca aceptarán el recorte de derechos esenciales como la sanidad, la educación o las prestaciones sociales».
En este mismo sentido se manifestó el cabeza de lista al Congreso por Palencia, Julio Villarrubia, quien situó la creación de empleo, el sostenimiento del estado del bienestar y la reforma fiscal para gravar a los bancos y a las grandes fortunas como los principios irrenunciables del PSOE.
El dirigente palentino destacó también el proceso de democracia interna seguido en el PSOE para elegir a sus candidatos, «frente a quienes eligen por Twitter, que puede parecer más moderno, pero desde luego es menos democrático. Pero, claro, quien elige por Twitter, antes fue elegido a dedo por Aznar», señaló Villarrubia en referencia a la designación por parte de Rajoy de Marta Domínguez como candidata al Senado.