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La huella argentina de Zuloaga

SEGOVIA

La huella argentina de Zuloaga

Los azulejos del metro de Buenos Aires se elaboraron en Segovia

03.10.11 - 00:57 -
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Dice Abraham Rubio Celada en su libro 'Los Zuloaga, artistas de la cerámica' que la decoración de dos estaciones del metro de Buenos Aires constituyó el cometido más importante que los Zuloaga afrontaron después de unos años de apuros económicos. Cualquiera que vaya a la capital argentina puede verlo. Se trata de un espléndido trabajo realizado por el taller de los hijos de Daniel Zuloaga Boneta (1852-1921) por encargo de la Compañía Hispano Argentina de Obras Públicas y Finanzas, concesionaria de las obras de construcción del subterráneo bonaerense.
Los azulejos de cerámica que componen los mosaicos fueron elaborados en 1934 en los hornos de la antigua iglesia de San Juan de los Caballeros, que es donde la familia de Daniel Zuloaga tenía instalado el taller desde comienzos del siglo XX. La tarea era de magnitud y el prestigio de los Zuloaga iba en ella. La compañía, aunque manejaba presupuestos más bajos procedentes de varias fábricas de cerámica de Sevilla, optó por encargárselo a los artistas de Segovia porque «tenemos verdadero interés en que la firma Zuloaga enaltezca una vez más en la América española el arte de nuestra Patria», le dice por carta el representante del Consorcio Constructor Español a Juan Zuloaga Estringana, hijo de Daniel Zuloaga Boneta y padre de Daniel Zuloaga Olalla.
Por tanto, el taller se empleó a fondo y no escatimó esmaltes y dorados; incluso se contrataron más obreros para agilizar la producción. Una vez terminados, los azulejos fueron numerados y enviados a Argentina en barco, a través del Atlántico. El 28 de agosto de 1934, los hijos de Zuloaga reciben desde Madrid la noticia de que la mercancía ha llegado a Buenos Aires sin problemas: «Hemos recibido ya noticias de la llegada a Buenos Aires del embarque de los azulejos suministrados por Uds. para el Metropolitano de dicha Capital. Todavía no han procedido a su colocación, pero la impresión que han producido es excelente», dice el mensaje.
Los paneles de cerámica de los Zuloaga adornan con paisajes de España dos de las estaciones de la línea C, también conocida como 'línea de los españoles', precisamente por este motivo. En uno de los andenes de la estación Avenida de Mayo se extiende una extraordinaria panorámica del Acueducto de Segovia. El mosaico muestra el monumento romano desde la embocadura de la calle de San Francisco, con la desaparecida iglesia de Santa Columba al fondo y los tipos segovianos ataviados al uso de la época que Daniel Zuloaga tanto retrató en sus trabajos. En el andén opuesto se encuentra el mural 'España-Argentina 1934 ', que escapa a la temática decorativa general, pues refleja la hermandad entre la madre patria y la Argentina próspera de la década de 1930. Los Zuloaga elaboraron este mosaico a partir de un boceto del pintor Fernando Álvarez Sotomayor.
El presupuesto total de los miles de azulejos que viajaron de Segovia a Buenos Aires ascendió a 24.470 pesetas de las entonces, según Rubio Celada. Los hijos de Zuloaga recibieron la mitad al comienzo de la obra. El resultado agradó mucho a la empresa y el dinero alivió la mala racha económica de los prestigiosos ceramistas. La inauguración de las estaciones tuvo lugar en noviembre de 1934, en un acto al que asistió el exministro de Fomento de España, Rafael Benjumea, conde de Guadalhorce, que había dirigido la construcción del metro. La prensa gráfica española lo relata así: «En la vida de Buenos Aires ha significado un verdadero acontecimiento la inauguración del primer tramo del ferrocarril subterráneo (...) Los andenes de las estaciones están decorados con motivos españoles».
Aunque Daniel Zuloaga Boneta, el viejo ceramista, había muerto en diciembre de 1921, su huella está, pues, muy presente en Argentina a través del buen hacer de sus descendientes. También uno de sus discípulos, Fernando Arranz, fundó allí la Escuela Nacional Industrial de Cerámica e introdujo y extendió este arte en el país sudamericano. Juan Zuloaga y su hijo Daniel emigraron en los años de la posguerra a Argentina, donde colaboraron con Arranz en la enseñanza y difusión de la técnica cerámica.
Verdaderamente, la labor que los Zuloaga han realizado en favor del conocimiento de Segovia en todo el mundo es impagable.
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Mosaico de azulejos que decora uno de los andenes de la estación Avenida de Mayo. Abajo, fotografías publicadas por la prensa gráfica a raíz de la inauguración del metro de Buenos Aires, en 1934 :: EL NORTE

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