Si la tasa de desempleo ronda el 15% en la provincia de Valladolid, el porcentaje se duplica cuando se habla de paro juvenil. Por ello, las administraciones locales, la provincial y la regional, llevan varios años aunando esfuerzos para favorecer la formación y la reinserción laboral de los jóvenes desempleados del medio rural mediante el desarrollo de diversos Talleres para la Mejora Profesional.
Los catorce cursos que dieron comienzo en Valladolid entre los meses de marzo y abril y concluyen estos días -algunos lo han hecho ya- en otros tantos municipios de la provincia han permitido emplear temporalmente a 228 jóvenes, de entre 16 y 25 años, además de formarles en las especialidades de albañilería (Laguna de Duero, Villanubla, Villalón de Campos, Villalba de los Alcores, Peñafiel, Cigales, Tudela de Duero e Íscar), agentes de desarrollo turístico (Pedrajas de San Esteban, Medina de Rioseco, Tordesillas y Medina del Campo), jardinería (Mojados) y pintura (Olmedo). Los estudiantes han recibido nociones teóricas en las diferentes materias (el 30% de las horas), las han puesto después en práctica a servicio del municipio, y han percibido por ello un sueldo correspondiente al 70% del Salario Mínimo Interprofesional, 641,40 euros al mes.
Aunque la valoración que los alcaldes hacen de su desarrollo es desigual, habrá que esperar unas semanas para conocer si los seminarios han cumplido su principal objetivo: que los participantes encuentren trabajo durante o tras la conclusión de los mismos. Según los datos que maneja el Servicio Público de Empleo de Castilla y León (Ecyl), un 86% del total, ocho de cada diez participantes, acaban haciéndolo.
Los salarios han sido financiados por Junta de Castilla y León, a través del Ecyl, que ha subvencionado para ello a los ayuntamientos titulares con algo más de un millón de euros, aunque la contratación de los 21 profesores -también en situación de desempleo- ha corrido a cargo de la Diputación. La institución provincial se ha responsabilizado asimismo del seminario que hoy concluye en la finca de Matallana (Villalba de los Alcores), mientras que los consistorios han facilitado la infraestructura y el material necesarios para la ejecución de los talleres y se han beneficiado del trabajo práctico que los participantes han desarrollado en los edificios municipales o en las calles y plazas de los municipios.