La Universidad de Salamanca (USAL) va completando el diseño de su Parque Científico con la inauguración de un nuevo edificio, la Incubadora de Empresas, infraestructura que ha contado con una inversión de dos millones de euros, financiados con el fondo del Ministerio de Ciencia e Innovación, y que se pone en marcha con trece empresas de base tecnológica ocupando las instalaciones.
El nuevo edificio persigue contar con un espacio específico para favorecer la transferencia de conocimiento, la capacidad emprendedora y de creación de empresas de base tecnológica, así como la convergencia universidad-empresa.
Así lo destacó el consejero de Educación, Juan José Mateos, durante el acto de inauguración, que señaló que poner al servicio de la sociedad el trabajo en I+D+i de las universidades es «una voluntad estratégica» de la Junta, para la que ya se han movilizado 170 millones de euros.
En la misma línea, el subdirector general de Transferencia y Valorización del Conocimiento del Ministerio de Ciencia, José Luis Pérez Salinas, destacó que la puesta en marcha de la Incubadora supone un paso más «en la construcción de la verdadera sociedad del conocimiento» y señaló que «la innovación es el gran reto pendiente que tenemos para los próximos años para lograr que los resultados de la investigación se incorporen a proyectos y servicios que generen riqueza y bienestar».
Por su parte, el rector de la Universidad, Daniel Hernández Ruipérez, subrayó que la nueva instalación «pretende orientar la oferta científica y tecnológica hacia la demanda empresarial y facilitar la inserción de titulados en el mundo laboral», con la idea de que «la investigación y la innovación tecnológica se podrán convertir en un valor estratégico y fundamental para el desarrollo integral de Castilla y León».
Laboratorios y despachos
La incubadora de empresas destina 245 metros cuadrados al área de laboratorios, con seis salas, tres en cada una de las plantas, y un laboratorio instrumental de uso colectivo situado en la planta baja. También dispone de 40 metros cuadrados de área de apoyo a la investigación, con zonas de lavado de material y almacén, uno de 15 metros cuadrados destinado a la ubicación de ultracongeladores para la protección y conservación de material biológico y, finalmente, un área de despachos.
El edificio se abre al 100% de ocupación con 13 empresas dedicadas a ámbitos de la innovación que van desde la gestión de fauna y la ingeniería medioambiental, al diagnóstico genético, las nuevas energías o la gestión de redes de la información.