Hoy será el día de las cifras, del recuento numérico de las fiestas, cuando el alcalde, Javier León de la Riva, se siente a mediodía detrás de la mesa del salón de recepciones del Ayuntamiento para cantar más números que un niño de San Ildefonso. De momento, y como adelanto, ya tenemos un dato. Más de 28.000 personas se acercaron el sábado para disfrutar del concierto de Raphael en la Plaza Mayor. La concejala de Cultura, Mercedes Cantalapiedra, adelantó ayer por la tarde la cifra, a la espera de que hoy sea confirmada por Protección Civil. Más de 28.000 personas, lo que aúpa al cantante de Linares a lo más alto del 'conciertómetro' de ferias. Lo más visto de este año y en competencia con otras actuaciones históricas en la Plaza Mayor, a la altura de Juan Luis Guerra (2008), aunque sin llegar a los gigantescos números logrados por El Canto del Loco (2005) y La Oreja de Van Gogh (2006). En estos dos últimos casos se superaron las 35.000 personas, ya que el público no solo abarrotó la Plaza Mayor, sino también muchas de las calles adyacentes (como el inicio de Santiago, Ferrari o Jesús). El sábado, para ver a Raphael, los ríos de público también inundaron vías cercanas, como Lencería, pero no había personas detrás del escenario, como sí ocurrió en el caso de La Oreja o El Canto del Loco. En cualquier caso, exitazo de Raphael. El foco más brillante de estas fiestas en la Plaza Mayor.
Triunfó también Juan Magan el segundo día de ferias (los sábados se confirman como días grandes de los conciertos) y con muy buenas cifras se fueron para casa Sergio Dalma, Pignoise y Malú. Estos dos últimos utilizaron su twitter para comentar sus conciertos. «Muchísimas gracias Valladolid. Me habéis dejado sin palabras. Qué emoción, inolvidable», escribió Malú, quien ha tocado en la Plaza Mayor en las dos últimas ferias. Y los de Pignoise escribieron: «Mil millones de gracias a los pucelanos por hacernos sentir tan queridos». Ellos mismos hablaban de cerca de 25.000 espectadores, la misma cifra que ofreció Juan Magan en su twitter al terminar el concierto. El presupuesto para las actuaciones de este año en la Plaza Mayor ha caído 90.000 euros y quizá eso se haya resentido en la contratación de artistas, con altibajos de público y un posible exceso de aires del sur. Antonio Carmona vivió quizá la entrada más floja y sorprendió la afluencia de público para ver a las bandas tributo, quizá porque era viernes, pero también porque ofrecían un tipo de música (rock, heavy) que suele brillar por su ausencia en la Plaza Mayor y que también tienen sus seguidores. Y como siempre, elogio para los grupos locales, teloneros de lujo.