Luis Merlo ha actuado en Palencia varias veces, con obras de teatro como 'Arte', 'Gorda' o 'Te quiero, muñeca'. Afirma que gracias a varios amigos conoce la provincia rincón a rincón, y confiesa que es un enamorado de la Montaña Palentina, y que le gusta actuar en la ciudad porque en ella existe una gran tradición teatral y la gente está acostumbrada a disfrutar del teatro.
-¿Es el público palentino diferente al de otras ciudades?
-Todos los públicos son diferentes y también iguales. Pueden expresarse de diferentes formas: unos aplauden más durante la función, a otros les gusta más escuchar el texto, y al final aplauden el doble. Me gusta actuar en Palencia porque es una ciudad con una grandísima tradición teatral y un público muy acostumbrado a ver teatro, y eso es algo que los actores notamos mucho cuando actuamos. Hay lugares en los que también me siento a gusto, donde la gente está más acostumbrada a ver televisión y comentan durante la función. En Palencia, eso no ocurre. El público ríe lo que tiene que reír, y al final se manifiesta sobre lo que acaba de ver.
-¿Qué es lo que más le gusta de la ciudad?
-Mi gran amigo el periodista Andrés Arconada, y Emilio Laguna, uno de mis maestros de profesión y de vida, me han enseñado Palencia con tiempo, rincón a rincón. No sé si es ya por una cuestión de edad, pero a mí, que soy un madrileño de pro, lo que más me gusta de ciudades como Palencia es algo que los palentinos no notan. En Palencia no existe esa prisa por llegar a ninguna parte que tenemos en ciudades como Madrid. Te encuentras con que vas paseando tranquilamente, y no pasa nada. Cuando llego a Palencia, de repente parece que voy más despacio.
-¿Cree que Palencia se merece su fama de 'bella desconocida'?
-Sí, no solo la ciudad, sino toda la provincia. He hecho muchos recorridos en coche con otro gran amigo de la zona, y suelo ir a pasar unos días a la montaña, en casa de unos amigos. Adoro la naturaleza, y creo que esa zona es una gran desconocida. La gente, cuando habla del norte, habla de Asturias, o de Cantabria..., pero no de la Montaña Palentina, que es verdaderamente alucinante.