Pajarillos no quiere cerrar el pico y está dispuesto a piar todo lo que sea necesario para hacer escuchar su voz. O su trino. El popular barrio del este de la capital (más de veinte mil vecinos) celebra estos días las bodas de plata de su semana cultural, que mantiene la filosofía con la que salió del cascarón hace 25 años: fiesta sí, pero como vehículo para reivindicar, para recordar las deficiencias que todavía tiene el barrio. Así lo explica María José Larena, portavoz de la asociación de vecinos La Unión y vinculada a la semana cultural desde sus orígenes.
«Todos los años hemos buscado un lema que resuma las peticiones del barrio», asegura. Ahí está, por ejemplo, el 'Pajarillos, al este y que le den' (de la quinta edición) donde pedían «que nos dieran, sí, recursos, financiación» o el 'Pajarillos está que trina' (novena edición) o el 'Pajarillos, algo más' que en plena campaña de lucha contra el narcotráfico recordaba que «el barrio tiene problemas, pero que se compensan con creces con muchos más atractivos».
Coplillas y piscinas
Así, junto a las exposiciones, los conciertos o las actuaciones de teatro, la semana cultural ha estado siempre cargada de actos reivindicativos. Como hace diez años, en 2001, cuando decenas de vecinos (sobre todo niños) salieron a las calles en bañador para reclamar la construcción de una piscina cubierta en el barrio. «Al final llegó -en julio de 2004- pero seguimos esperando que nos construyan un solárium para poder tomar el sol durante el verano», asegura Larena, quien recuerda que durante las primeras ediciones de la Semana Cultural una de las principales peticiones era la construcción de un centro cívico. «Incluso teníamos coplillas que íbamos cantando por las calles». Todavía hay vecinos que se acuerdan de ellas: «Tampoco estaría mal / tirar el mercado central / y poner en su lugar / un gran centro cultural».
Ese centro integrado de la zona este abriría sus puertas en la primavera de 2003 y este mismo año se ha completado con el centro de personas mayores. «Pero el barrio sigue teniendo necesidades».
'Te veo en Pajarillos' es el lema de este año y, a través de las figuras del comic, recuerda alguna de las peticiones «históricas». Rúe 13 del Percebe sirve para insistir en las próximas obras en el polígono residencial 29 de Octubre. Panorámix, el personaje de Astérix, es utilizado «para ver cómo las personas de más edad tienen necesidades especiales de movilidad, con rebaje de bordillos» y Rompetechos no quita ojo a la petición más importante: «Que se rompa de una vez el techo de cristal del barrio, que se soterren por fin las vías», una reivindicación que ya estuvo presente en la primera semana cultural, hace 25 años, y que aún hoy sigue vigente.