El biotecnológico es un sector en auge. Solo así puede definirse una actividad que, en medio de los duros efectos de la recesión económica, continúa creciendo, en concreto a un ritmo del 10% anual en I+D y número de trabajadores. La comunidad autónoma mantiene el tipo como séptima por número de empresas y sexta por gasto en Investigación y Desarrollo, pero pierde fuelle con un avance el 1,5% en inversión en innovación y sin avance alguno en cuanto a plantilla, que sigue en 943 empleos a jornada completa .
El esfuerzo de gasto en actividades de I+D, sin embargo, no es igual entre las empresas y el resto de agentes involucrados en el sector, es decir, Administración Pública, Instituciones sin Fines Lucrativos y Enseñanza Superior. Según la Estadística sobre Uso de la Biotecnología difundida por el INE este mes, mientras en el año 2009 el sector privado de Castilla y León elevó su apuesta el 20%, hasta alcanzar los 18,80 millones de euros, el sector público destinó 35,9 millones, el 6,3% menos que un año antes.
Castilla y León cuenta con 33 empresas y 16 instituciones dedicadas en alguna medida a la actividad biotecnológica, un total de 49 entidades que se ocupan en los sectores de la biomedicina -sobre todo la oncología y principalmente en torno al Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca- y l agroalimentación. Además, cerca de otra decena de empresas trabajan en biofarmacia, tanto la relativa a la salud humana como a la sanidad animal, la mayoría de ellas en León.
La biotecnología se ha erigido como un valioso medio de innovación y, por tanto, de mejora competitiva para las empresas de todo el mundo. Y la industria agroalimentaria de Castilla y León no ha permanecido ajena a este conocimiento, que no trata de otra cosa que de alimentos saludables, homogeneidad y calidad de los productos, de control, trazabilidad y seguridad alimentaria.
Una treintena de las empresas con actividad biotecnológica de la región están orientadas a la biotecnología verde o agroalimentaria. De estas, hay cinco que orientan la mayor parte de su negocio a la 'biotech', 20 empresas industriales, de servicios y comerciales con intereses, desarrollos y productos en biotech y cinco grandes empresas que cuentan con departamentos de I+D en 'biotech'. En total facturan unos 2.600 millones de euros y dan empleo a 14.600 trabajadores, según datos de la Consejería de Economía y Empleo. Se trata de empresas que van desde Gullón, Leche Pascual o Siro hasta Matarromera, Helios, Santiveri o Quesos Entrepinares, además de la universidades de la comunidad y el Instituto de Biotecnología de León.
Alimentos funcionales
Los estudios sobre tendencias de consumo alimentario en la vida moderna incluyen entre las categorías con más crecimiento en ventas en el mundo las relacionadas con la salud o dietas para adelgazar (bebidas energéticas o listas para tomar, probióticos, frutas congeladas, alimentos infantiles, lácteos y derivados, pasta, aceites vegetales y huevos. El sector considera «nichos estratégicos de mercado» el ecológico (consumo ético y medioambiental, procesos de fabricación muy controlados) y el funcional: componentes diferenciales relacionados con el bienestar y surgidos de la I+D.
El 'cluster', o agrupación de empresas, de biotecnología agroalimentaria Vitartis, constituido en 2009, busca ocupar un sitio destacado entre las cada vez más numerosas agrupaciones del sector que en prácticamente todas las comunidades autónomas se dedican al desarrollo de alimentos saludables. Entre los proyectos más destacados que tiene entre manos se encuentran el llamado Diana, de diseño de ingredientes a base de antioxidantes naturales; otro de soluciones para los subsectores cárnico, lácteo, vitivinícola y del pan; y un proyecto de desarrollo de alimentos funcionales. Invitado a aportar su visión sobre el sector en que se ocupa, Vitartis rechazó participar en esta información.
La oncología se ha convertido en uno de los segmentos con mayores ventas del mercado farmacéutico, con un crecimiento que dobla el del resto de subsectores. Castilla y León cuenta con una decena de empresas biotecnológicas que trabajan en el área de la salud humana, que facturaron dos millones de euros en 2009 y dieron empleo a unos 150 trabajadores. Así pues, la empresa tipo de este sector presenta una media de facturación anual que ronda los 200.000 euros, con una plantilla de unas 15 personas. Dentro del área estrictamente oncológica, existen en la región ocho empresas, casi la quinta parte de las 45 que hay en España. El 'cluster' castellano y leonés se constituyó en abril de 2010 y, en la actualidad, lo conforman 18 socios, de los que tres son centros de I+D, cuatro universidades y once empresas (Vivia Biotech, Cytognos, Immunostep, OncoStem Pharma, Apointech, Instituto Biomar, AmpliGen Diagnósticos, TCD Pharma, León Research, Proton Laser Aplications y Amadix)
La comunidad autónoma se encuentra a la vanguardia investigadora en cánceres hematológicos gracias al Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca. Este bio'cluster' desarrolla en la actualidad el proyecto Primer, con un presupuesto de 4,2 millones de euros.
La especialización biotecnológica de la región también se ha concentrado en torno al tradicional sector farmacéutico. La utilización de síntesis biotecnológica otorga al sector un alto valor añadido, ya que precisa de una alta cualificación de los profesionales implicados y la inversión en I+D es una constante para mantener el nivel necesario de innovación. La Consejería de Economía promueve en estos momentos la constitución del 'cluster' de biotecnología roja, o biofarmacia, con una mayoría de participantes radicados en el Parque Tecnológico de León.