Tras muchos años de esfuerzos, la cofradía de La Oración del Huerto ha finalizado el que es su primer paso en propiedad, ya que el de la Oración del Huerto pertenece a la Cofradía Penitencial de la Vera Cruz, aunque cedido para algunas procesiones a las Madres Dominicas de la Iglesia Conventual del Corpus Christi.
De este modo, se concluye un proyecto ilusionante para los cofrades que se inició en 1995: incorporar a la Semana Santa vallisoletana un paso que no estuviera presente en la Procesión General del Viernes Santo. Fue entonces cuando se decidió representar El Prendimiento, en el que Jesús es apresado para ser juzgado en el Huerto de los Olivos.
Con mucha ilusión, y otros tantos donativos, los cofrades incorporaron un paso nuevo a la Semana Santa de Valladolid, algo que no ha sido fácil, como lo demuestra el hecho que la talla se ha completado poco a poco. Y es que en 1993 ya se empezaron a hacer los tramites necesarios para conseguir un paso en propiedad y que hoy, al fin, es una realidad. Tras dos años de gestiones, la cofradía decide encargar el paso, que recibe el nombre de El Prendimiento, a Miguel Ángel Tapia, quien gracias a esta obra es reconocido en el ámbito nacional. Todo el paso se engloba en el estilo castellano barroco de la escuela de Gregorio Fernández.
Es en 1995 cuando Tapia entrega la primera imagen, que representa el prendimiento de Jesús en el huerto de los Olivos, en el que aparece con una figura muy estilizada, con las manos atadas y la mirada perdida tras curar al criado que iba a prenderle y a quien San Pedro acababa de cortar la oreja. Aunque la cabeza es pequeña, muestra gran cantidad de detalles y un rostro con mucha profundidad que refleja misericordia.
En años sucesivos se fue completando el paso, de forma que en 1999 el imaginero contemporáneo incorpora a El Prendimiento el sayón que tira de Jesús con una soga y que lleva una linterna en el otro brazo. Posteriormente, pasó a contar también con otro sayón que le empuja, recuperando así la tradicional figura iconográfica de los soldados.
Los dos sayones prenden a Cristo y se lo llevan para que lo juzguen los sacerdotes en el sanedrín. Ambos sayones, que no son soldados romanos, sino criados de los escribas y fariseos, muestran rostros de gran fiereza.
Hace tan solo dos años se incorporó a San Pedro, que aparece una vez que ha cortado la oreja a Malco y ha envainado la espada, apareciendo con el rostro pensativo sobre la acción que acaba de suceder.
Malco completa el paso
La figura de Malco, que llegó ayer mismo a la iglesia conventual del Corpus Christi, viene a completar la muy violenta escena narrada por los evangelios en la que Malco, uno de los criados que iba a prender a Jesús, se muestra con cara de sufrimiento y dolor. La figura del criado, que como todas las demás es de madera de pino seco de Soria, aparece sujetándose la oreja después de que Jesús le acabara de curar. Aparece con los dedos empapados en sangre, con la oreja ensangrentada y con salpicaduras de sangre mostrando gran cantidad de detalles. Es tallado en el suelo con la linterna rota, puesto que se le había caído tras la agresión de San Pedro. Destaca que también aparece con la soga en las piernas para mostrar que iba a prender a Cristo.
De esta forma, los cofrades, y todos los que se acerquen a la Semana Santa vallisoletana, podrán disfurtar de este paso en propiedad al completo, tal y como aparece en la maqueta inicial de 1993.