Después de un largo y tortuoso proceso y una inversión cercana a los 3,8 millones de euros, tal y como puso ayer de manifiesto el propio director general de Infraestructuras Ambientales de la Junta, José Antonio Ruiz, el Centro de Tratamiento de Residuos de la provincia de Palencia puede ya disponer de su propio vaso para el almacenamiento permanente de aquellos desechos que no pueden ya, de ninguna manera o reciclarse.
Este vaso de rechazos, que se encuentra situado justo debajo del viejo vertedero de basuras de la ciudad, en el pago de Valdeseñor, entró ayer en funcionamiento una vez conseguidas todas las autorizaciones ambientales, puesto que el proyecto inicial no cumplía con los requisitos de impermeabilización que exige la normativa de la Junta. Tras unos largos trabajos de remodelación, el vaso ya se encuentra totalmente adaptado, con lo que ha podido entrar en funcionamiento -ayer comenzó a recibir los primeros camiones de basura-, lo que implica, por otra parte, el cierre del viejo vertedero de la capital palentina, que ha venido funcionando durante los últimos treinta años. Aunque la clausura no será inmediata, sino que se producirá en los próximos días, puesto que todavía durante algunas jornadas trabajarán ambas instalaciones de forma solapada, según explicó ayer el vicepresidente de la Diputación Isidoro Fernández, que preside el Consorcio Provincial de Residuos, entidad formada por el Ayuntamiento de Palencia y la institución provincial, que se encarga de la gestión de todos los residuos urbanos de la provincia.
Por su parte, el gerente de la empresa Urbaser, José Miguel Gil, explicó ayer que el ritmo de entrada de basuras en el vertedero de Valdeseñor se irá reduciendo paulatinamente, al tiempo que se aumenta el traslado de los residuos en el nuevo vaso de rechazos, hasta que, en unos pocos días, ya todos los desechos se lleven a las nuevas instalaciones. En el futuro, está prevista la entrada diaria en este vaso de rechazos de unas cien toneladas de residuos, lo que supone una descarga media de cinco camiones al día.
Una vez que se cierre el viejo vertedero, el primer paso que se dará será cubrir con tierra todas las basuras acumuladas para evitar que el viento pueda arrastrar algunos residuos. Se trata de una medida provisional, puesto que el destino definitivo del vertedero es el sellado total. Sin embargo, esta actuación, que es preceptiva, según establece la normativa ambiental de la Junta, puede todavía demorarse más de un año, puesto que aún no se ha aprobado una propuesta definitiva de sellado. Según explicó el director general de Infraestructuras Ambientales, por el momento, únicamente existe un anteproyecto elaborado por la empresa Urbaser en el que se especifican todos los pasos que deben seguirse para un correcto sellado. «Estamos estudiando la propuesta que nos ha remitido Urbaser para adaptarla a la normativa y poder sacar a licitación los trabajos de sellado», señaló José Antonio Ruiz, quien indicó que el inicio de las actuaciones dependerá de los presupuestos con los que cuente la Consejería de Medio Ambiente, puesto que, según indicó, los fondos son limitados y hay muchas peticiones. En este sentido, el representante del gobierno regional señaló que además del sellado del vertedero de Palencia, aún restan en la provincia dos actuaciones similares, una de ellas en Cevico de la Torre.
José Antonio Ruiz manifestó que desde que entró en funcionamiento el Centro de Tratamiento de Residuos han podido sellarse en Palencia 52 vertederos tradicionales.
El nuevo vaso de rechazos del CTR ofrece considerables mejoras frente a los antiguos basureros, puesto que únicamente recibe los desechos que no pueden reciclarse. Tiene también la particularidad de que los residuos que se arrojen a este nuevo vertedero se cubrirán diariamente con tierra, para evitar que el viento pueda hacer que los plásticos y otros materiales ligeros salgan volando.
La vida útil del nuevo vaso de rechazos se ha programado para diez años. La instalación cuenta además con una balsa para la recogida de lixiviados (líquidos contaminantes), que, mediante un sistema de bombeo, se trasladarán para su limpieza a la planta depuradora con la que cuenta el propio CTR. Asimismo, si se produjeran problemas de saturación en esta planta depuradora, la empresa Urbaser tiene un acuerdo con Aquagest para la limpieza de estos lixiviados.