El incremento de las actas por consumo en las zonas de ocio de distintos pueblos del alfoz levantó la liebre el pasado verano y dio origen a una operación culminada entre el jueves y el viernes, que se saldó con la detención de siete miembros de una banda acusada de manejar la distribución de droga al por menor entre los jóvenes en los bares del entorno de la capital y dentro también de ella.
La mayoría de los sospechosos carecía de antecedentes penales, salvo un par de ellos por consumo, y eso dificultó la labor de los agentes. Los ocho meses de seguimientos y vigilancias permitieron a los guardias civiles identificar al presunto cabecilla, I. H. A., alias 'Papilla', un joven de 30 años afincado en La Pedraja de Portillo. Después fueron desenmarañando la trama y descubrieron no solo que el líder mantenía contactos con grandes clanes afincados en Salamanca, sino que tenía a su disposición una red «perfectamente estructurada y jerarquizada». Sus seis subordinados ejercían labores variopintas desde la de chófer o la de encargado de manipular los estupefacientes, hasta tareas de venta directa a una 'cartera' de clientes de 150 jóvenes.
270 gramos y una escopeta
Una vez reunidas las pruebas contra ellos, comenzó este jueves el rosario de arrestos partiendo de dos detenciones en Tordesillas y una en Salamanca, dos más en Aldeamayor y otras dos en Venta de Baños (dos jóvenes de 26 y 29 años llevaban el negocio en Palencia).
Los posteriores registros permitieron intervenir 270 gramos de cocaína, 23 plantas de marihuana, unos hongos alucinógenos y 80.000 euros en metálico. La primera aprehensión tuvo lugar en el domicilio de una pareja de Tudela de Duero -E. M. L., 'Kiriko', de 25 años, y M. G. M:, 'Myrian', de 28-. Los agentes derribaron la puerta al ver que no abrían y les descubrieron en el servicio cuando intentaban arrojar la cocaína por la taza del váter. En el domicilio de otro arrestado, I. F. C., de 32 años -el único que tenía trabajo, como mecánico-, los agentes encontraron una plantación de marihuana, sustancias de cortes y esa misma droga elaborada. Él, al parecer, era el encargado de manipular la droga en Boecillo.
Los agentes, ya en el domicilio del cabecilla en la Pedraja, encontraron el dinero en efectivo «escondido bajo un colchón», una escopeta de repetición y 130 cartuchos.El séptimo detenido, J. T. M., 'Tori', de 27 años y residente en la capital, era «chófer del cabecilla a la hora de viajar a comprar la droga fuera de la provincia -habitualmente a Salamanca- y de distribuirla luego entre el resto de implicados»