Faltan poco más de tres semanas para que arranque la campaña de riego, será el 1 de abril, y la cuenca del Duero lo hace con unas reservas de 2.192 hectómetros cúbicos, un 79% de la capacidad que suman en total los 17 embalses de esta cuenca en la comunidad. Por ello, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero, Antonio Gato, espera una «buena campaña en la que poder atender todas las demandas de regadío».
Sin embargo, si se echa un vistazo a los datos que publica la CHD, hay un embalse que destaca por su escasa acumulación de agua, es el de Aguilar de Campoo, en Palencia, que acumula 72 hectómetros cúbicos frente a los 215 que tenía hace un año. La explicación está en la realización, durante este invierno, de unas obras en el muro de la presa que han impedido embalsar. Es un tema que preocupa a los regantes y también al presidente de la Confederación que, en el programa 'Castilla y León. El Campo' de Punto Radio, explicó que las obras han sido necesarias para solucionar un «serio problema ambiental del río, aguas abajo» y que han impedido el llenado a un ritmo «similar» al de años anteriores.
Ante esta circunstancia, Gato prefiere ser optimista y confía en que el cambio climático no afecte a los meses en los que se suelen registrar más precipitaciones -abril y mayo- y que eso contribuya al llenado del embalse. Si no llueve, la CHD ha preparado un plan alternativo para la zona que riega ese embalse. «Una parte importante de la zona regable, en las provincias de Valladolid y Zamora, se pueden suplementar con el embalse de Cuerda del Pozo, en Soria, que está en una situación magnífica», explica Gato. En concreto, añadió, se «suplementarán» los regadíos de la provincia zamorana con el agua de Cuerda del Pozo y las demandas de las cabeceras en los canales del Pisuerga «se atenderán con el sistema que también tiene embalses en Cervera y Requejada», en Palencia.
En cuanto al futuro del embalse de La Armuña, en Salamanca, Antonio Gato fue ayer muy claro, «las restricciones presupuestarias han hecho que ni el Gobierno central, ni la Junta de Castilla y León prevean avances sustanciales» en esta infraestructura. De hecho, ninguna de las dos administraciones contempla dotaciones presupuestarias. Habrá que esperar a un repunte de la economía que permita «habilitar los créditos» necesarios para avanzar en el regadío de esta zona charra.
Balances
Por último, Antonio Gato hizo ayer balance del primer año desde la puesta en marcha del Plan de Calidad de las Aguas que contempla como primeras actuaciones la ampliación de la capacidad de las estaciones depuradoras de Burgos, Segovia y Soria pero que recoge otros aspectos más complicados de solventar. Es el caso de los 2.200 puntos de vertido que hay en Castilla y León en localidades de menos de 2.000 habitantes, pero preocupan «sobre todo» aquellos ubicados dentro de la Red Natura 2000. Junto a ellos también habrá que solucionar «de manera prioritaria» la situación de setenta núcleos de población de más de 2.000 habitantes que no tienen un sistema de depuración adecuado.