Puede que hoy sea el último día de una tradición estudiantil, la champanada, que se remonta a comienzos de los años ochenta. La continua presión policial desde comienzos de la presente década ya finiquitó su sede habitual, La Antigua, para trasladarla al Campus Esgueva. Y allí se quedó hasta el año pasado, cuando los jóvenes tuvieron que mudarse un poquito más lejos -al Campus Miguel Delibes-. El fuerte dispositivo de agentes anunciado allí desde primera hora de la mañana de hoy es más que probable que ponga fin a una celebración entre universitaria y escolar que cada año dejaba toneladas de basura donde tenía lugar.
Pero esa, claro, es la teoría. Las redes sociales eran ayer un auténtico hervidero de jóvenes posicionándose a favor y en contra de la celebración. Nada menos que 8.526 estudiantes anunciaban a través de un evento creado para la ocasión en Tuenti su intención de acudir hoy a la cita en el entorno de la Facultad de 'Teleco' y otros 9.392 afirmaban que quizás harían lo propio. ¿Qué ocurriría si 17.918 jóvenes acuden a una celebración prohibida por la propia Universidad con la colaboración de las policías Local y Nacional? La cuestión comenzará a responderse desde las 10.00 horas.
Concentración fallida
El evento de Tuenti, al que se oponían otros 7.444 usuarios, viene a reclamar la champanada como la última fiesta universitaria a raíz de las prohibiciones de los botellones en la calle que hasta este mismo año protagonizaban miles de jóvenes en cada facultad que celebraba su patrón. El problema es que la legión de seguidores se quedó ayer en la Red y solo cuatro estudiantes de la asociación Adde, y es literal, acudieron a la concentración de protesta convocada por ellos mismos delante de Filosofía y Letras para defender las «fiestas universitarias».
Otra agrupación de alumnos, Ajio, anunció también ayer una «inminente campaña de protestas para volver a consensuar las fiestas universitarias» y lamentan el «talante» mostrado por el rector, Marcos Sacristán, en el último encuentro.
La lluvia, como ya ocurrió en 2009, tendrá mucho que decir hoy sobre la continuidad o no de la fiesta.