Fuertes nevadas provocaron ayer la interrupción del tráfico aéreo en varios aeropuertos de Europa y perturbaron la circulación por tren y por carretera, con cientos de conductores bloqueados en Gran Bretaña, Francia e Italia en pleno inicio de las vacaciones navideñas. En el aeropuerto de Fráncfort, uno de los principales centros del tráfico aéreo en Europa, unos 170 vuelos fueron anulados ayer como consecuencia de la ola de frío, afectando a muchas conexiones europeas. Unos 2.500 pasajeros permanecen bloqueados y pasaron la noche en el aeropuerto.
Los dos principales aeropuertos británicos, Heathrow y Gatwick, cercanos a Londres , fueron cerrados, al tiempo que cientos de vuelos fueron retrasados o anulados en el resto de aeródromos.
El Reino Unido vive el mes de diciembre más frío desde 1910, según los servicios de meteorología del país. El termómetro registró hasta -13 grados en Buckinghamshire (sudeste). Italia también ha registrado nevadas inusualmente fuertes en la Toscana y cayeron algunos copos en Roma e incluso en Nápoles y Capri.
El aeropuerto de Florencia anuló todos los vuelos hasta primera hora de la tarde. Estos dos aeropuertos son centros del tráfico aéreo para las compañías de bajo coste. La Cruz Roja instaló camas para atender a los pasajeros. En Bruselas se suspendieron los vuelos a Londres, Múnich y Ámsterdam y sufrieron grandes retrasos los que tenían como destino Roma. En Holanda, unos 3.000 pasajeros durmieron en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, donde decenas de vuelos fueron anulados, informó el servicio de prensa del aeródromo.
Las fuertes nevadas y las heladas afectaron también a la circulación viaria en muchas carreteras de Gran Bretaña, Francia e Italia. Cientos de automovilistas tuvieron que pasar la noche en sus vehículos al norte y al oeste de Inglaterra y en el norte de Italia, donde la nieve llegó a acumular entre 15 y 20 centímetros, y hasta 40 centímetros en algunos puntos.
El transporte ferroviario también quedó afectado. El Eurostar, el tren que une Europa con el sur de Inglaterra, sufrió retrasos.
Las compañías de tren británicas restringieron el servicio en el sudeste de la isla. En la estación de Florencia, centro de las conexiones ferroviarias de gran velocidad entre Milán y Roma, la circulación de trenes quedó interrumpida por la noche y 5.000 pasajeros fueron realojados en un centro de congresos cercano.
En Francia, se prohibió la circulación de camiones en muchas regiones del norte y el oeste, pero el tráfico sigue perturbado debido a numerosos accidentes ocurridos como consecuencia de las heladas.