El delegado territorial de la Junta en Segovia, Luciano Municio, salió ayer a la palestra después de la manifestación del martes en la que cerca de 300 personas reclamaron al Ejecutivo regional que cumpla su compromiso de no parar las obras del futuro campus de la UVA que se construye en la plaza del Alto de los Leones. El representante de la Administración autonómica en la provincia confesó asistir «una vez más con perplejidad» a esta protesta.
Municio ve incomprensible que la comunidad universitaria, respaldada por otras instituciones públicas segovianas, con el alcalde incluido, que la reivindicación vaya en contra de una institución «que está financiando en solitario las obras del campus». Recordó que es público y notorio que los trabajos van «a buen ritmo». Asimismo, defendió el esfuerzo financiero de la Junta de Castilla y León, que en la edificación de la primera fase del aulario y la biblioteca ha invertido 18 millones de euros.
El delegado reiteró que los máximos responsables del área de Educación del Gobierno regional «tienen el compromiso firme e inequívoco de continuar y completar las obras, como se proyectó en su día». Precisamente, hace un mes el Consejo de Gobierno de la Junta aprobó una inversión adicional para la construcción de esta primera fase. En esa nota de prensa se aludía de nuevo a que «una vez finalizada, dará comienzo la segunda con una superficie útil de 13.281,4 metros cuadrados…».
Luciano Municio cree que no hay motivos para hablar de parones en el proyecto del futuro campus público de la UVA. Pero la mayor ofensa percibida por el delegado territorial viene a raíz de los insultos que se profirieron durante la manifestación contra el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y la presencia en la protesta del regidor de la ciudad, Pedro Arahuetes. «Más difícil es asimilar el hecho de que los máximos responsables del Ayuntamiento se pongan a la cabeza de la manifestación y que haya que escuchar de boca del alcalde de Segovia que lo que ocurrió ayer (por el martes) solo es el principio de una cadena de actos evidentemente organizada y programada», sentencia Municio.