La colegiata de Ampudia ha sido declarada bien de interés cultural (BIC) con categoría de monumento, según acordó ayer el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León. La administración autonómica también ha dispuesto que la villa de Ampudia y el castillo, que son ya Bienes de Interés Cultural, adquieran las categorías de conjunto histórico y monumento, respectivamente. La declaración incluye la delimitación de su entorno de protección, que comprende el conjunto de parcelas que se encuentran frente a la plaza donde se ubica.
La colegiata constituye un conjunto arquitectónico de relevante interés, representativo de la arquitectura tardogótica y renacentista. Su torre, con sus numerosos contrafuertes, pilares, balaustres y una altura de 62 metros, constituye un hito visual de definición urbana de la villa. También se incluyen en la declaración de BIC con categoría de monumento el conjunto de bienes muebles y retablos de interés singular que la iglesia conserva en las capillas de Santa Ana y San Ildefonso.
La villa fue declarada conjunto histórico artístico en 1965, pero la ausencia de una delimitación espacial del conjunto, exigido por la ley, hace imprescindible que se actualice esta antigua declaración, delimitando un entorno de protección dentro de la categoría de conjunto histórico.
Presenta un trazado urbano característico de las villas de época bajomedieval, con una morfología urbana caracterizada por la presencia de un recinto fortificado que protegía la población, constituido por el castillo y la muralla, de la que se conservan restos que permiten seguir parcialmente su desarrollo, como dos cubos de mampostería en la carretera de Valoria del Alcor.
La villa se articula en torno a dos hitos que la definen. Por un lado, está el castillo y por otro, la colegiata de San Miguel, que hacen que se erija en un típico ejemplo de estructura urbana medieval-bipolar.
Respecto al castillo de Ampudia, su imprecisión en cuanto a la delimitación espacial del monumento hace necesaria su adecuación a las prescripciones impuestas en la legislación vigente. Asimismo, se delimita un entorno de protección para posibilitar su correcta percepción como elemento integrado en el territorio en que se asienta, previniendo la posible degradación de los valores que determinan su declaración como Bien de Interés Cultural.
El castillo de Ampudia constituye un singular ejemplo de castillo señorial castellano. Se sitúa en un extremo del pueblo, adosado interiormente al antiguo recinto amurallado. Se trata de un destacado ejemplo de castillo señorial castellano, construido con piedra de sillería en la segunda mitad del siglo XV. Todo el recinto está rodeado por un muro de barbacana con torres cilíndricas y posee unas garitas ejemplares.
De planta trapezoidal, con foso y puente levadizo, presenta torreones en los ángulos, ocupando el ángulo suroeste la torre del homenaje, de sobria construcción y más de treinta metros de altura.