La empresa energética, la Junta de Castilla y León y los Ayuntamientos de Valladolid y Palencia firmaron ayer un convenio de colaboración para la instalación de 40 puntos de recarga en estas dos ciudades. Treinta serán instalados en otros tantos emplazamientos de Valladolid y otros 10 serán colocados en Palencia. ¿Dónde? Pues esto es algo que ni la Junta ni los Ayuntamientos ni Iberdrola quisieron aclarar ayer, cuando presentaron en público el proyecto, pese a que en la firma del convenio se comprometían a fijar los nuevos emplazamientos antes del 30 de septiembre (o sea, de mañana mismo). Lo único que han avanzado es que estarán ubicados en lugares públicos, donde haya afluencia de vehículos. Por ejemplo, el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, aseguró que uno de estos puntos estará en la nueva plaza de Usos Múltiples y habrá más 'enchufes' en aparcamientos subterráneos, en estacionamientos disuasorios o junto a centros comerciales, según explicó ayer el concejal vallisoletano de Vialidad, Manuel Sánchez, quien añadió que «su colocación no se limitará al centro de la ciudad, sino que pretendemos que esté distribuido también por los barrio».
Sin lugares definidos
Tanto el Ayuntamiento de Valladolid como el de Palencia han remitido a la comisión técnica encargada de la implantación de estos puntos de carga un listado con los que entienden son las mejores emplazamientos para este tipo de surtidores eléctricos «y por prudencia, hasta que no se haya decidido la ubicación definitiva, no diremos los lugares que estamos manejando», explicaron ayer en los Consistorios vallisoletano y palentino.
La idea es que los primeros puntos de recarga -algunos de ellos con tomas para varios vehículos, por ejemplo, pueden servir hasta para diez motos- ya estén funcionando a finales de este año. Se combinarán los de carga rápida (menos recomendable, en torno a una y dos horas) con los de carga normal, que pueden llegar a suponer hasta seis horas con el vehículo 'enchufado' (se aconseja hacerlo por la noche). De ahí que los emplazamientos deban hacerse en zonas donde no interfieran la circulación. Una de las alternativas más barajadas es la de los aparcamientos públicos (en superficie y subterráneos) y se baraja la posibilidad de que el pago del estacionamiento incluya ya la recarga del coche. En otros casos, el pago se podrá hacer en efectivo o por tarjeta como en los parquímetros de la ORA. El consumo energético medio se sitúa en torno a los 2 o 3 euros por cada cien kilómetros recorridos.