Dos nuevos comedores escolares entran en funcionamiento durante el nuevo curso escolar. Se trata de lo que hay en los CEIP Rosario Pereda, en la localidad de Viana de Cega, que abrió sus puertas el pasado curso, y el Laguna de Duero V, que ahora se estrena, y que se suman a los 61 que prestaban este servicio el pasado curso, durante el cual se atendieron a 6.478 comensales. Con la apertura de los nuevos está previsto que el número de beneficiarios ascienda a 7.528. El nuevo sistema de gestión implantado el pasado año permitió unificar el precio del menú en la provincia.
En esta ocasión, el precio ha subido 15 céntimos, pasando de 3,90 a 4,05 euros para los habituales; y de 4,15 a 4,30 para los esporádicos. Además, la Consejería de Educación ha asumido este curso tres comedores de distrito que eran gestionados todavía por el Ayuntamiento de Valladolid: el CEIP José María Gutiérrez del Castillo (atendía también a escolares de los centros Miguel Íscar, José Zorrilla, Gonzalo de Berceo y León Felipe), Miguel Delibes (daba servicio a alumnos del Pedro Gómez Bosque y Gonzalo de Córdoba), y Miguel Hernández (Gabriel y Galán, Cristóbal Colón, Narciso Alonso Cortés y San Fernando).
El Ayuntamiento concluye así el traspaso a la Junta de los últimos comedores que aún gestionaba, y solo dependen del consistorio actualmente los de las escuelas infantiles de 0 a 3 años.
Desde el pasado mes de noviembre, los padres de alumnos pueden reservar por internet el uso del servicio de comedor escolar para sus hijos. A través de la web de la Junta (www. jcyl.es) y del portal educativo podrán reservar plaza, anular el menú uno o varios días, solicitar una dieta adaptada o el uso esporádico del servicio, así como consultar su factura mensual y solicitar cuantas rectificaciones estimen oportunas a través de esta vía 'on line'.
Las peticiones tendrán que realizarse, eso sí, antes de las 9.30 horas para que las empresas adjudicatarias de la gestión del servicio dispongan del tiempo suficiente para preparar los menús necesarios o especiales. No obstante, aquellos progenitores que no dispongan de internet podrán seguir recurriendo al teléfono 012, que se utiliza hasta ahora para atender la demanda.