La Guardia Civil ha desarticulado una organización que sustraía mercancía de centros logísticos de transportes y camiones estacionados en los recintos, dentro de la denominada operación 'Atocha', desarrollada en Madrid, Alava, Navarra, Burgos, Zaragoza y Valladolid.
Gracias a esta operación, el Cuerpo ha conseguido esclarecer un robo cometido el pasado mes de febrero en la localidad vallisoletana de La Cistérniga. En total, han sido detenidas seis personas e imputada otra por su presunta implicación en más de 50 hechos delictivos consistentes en robos con fuerza, hurtos, asociación ilícita, y receptación, ha informado la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil.
Además, se han efectuado tres registros domiciliarios en las propiedades de los supuestos autores de los robos, interviniéndose gran cantidad de material sustraído, útiles para el robo y abundante documentación.
Las investigaciones se iniciaron a mediados de julio, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento, a través de varias empresas de transporte de mercancías y en el marco del programa 'Coopera', de que se estaban cometiendo robos en polígonos industriales y en camiones cargados con diversa mercancía, así como en los centros logísticos de transportes.
Como resultado de las investigaciones realizadas por agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Unidad Central Operativa (UCO), se consiguió identificar a todos los integrantes de la organización, así como los cometidos de cada uno de ellos y su forma de actuar. Las investigaciones han sido dirigidas por el Juzgado de Instrucción número 3 de Zaragoza, y han colaborado empresas de seguridad privada.
Modo de actuar
Los supuestos autores de los robos alquilaban furgonetas y recorrían a diario gran cantidad de kilómetros por polígonos industriales y centros logísticos de transportes de las principales carreteras nacionales. Tras seleccionar la nave o el camión, accedían a éstos utilizando palanquetas u otros útiles para forzar sus cierres.
Una vez dentro de la nave o del remolque del camión, seleccionaban entre la paquetería transportada o almacenada la mercancía de mayor valor -material informático, joyas, telefonía móvil, perfumes- cargándola en la furgoneta.
A continuación, y después de cometer varios hechos, dependiendo del éxito obtenido, regresaban a sus domicilios, donde daban salida a la mercancía a través de receptadores, informa Europa Press.
El material intervenido incluye televisores, ordenadores, teléfonos móviles de última generación, joyas, material deportivo, cosméticos, perfumes, calzado, material fungible, material de oficina ropa, entre otras cosas, así como herramientas que utilizaban para la comisión de los robos.
Hasta el momento, los investigadores imputan a los detenidos once robos o hurtos cometidos en empresas y camiones en las provincias de Alava, Madrid, Zaragoza, Navarra, Burgos y Valladolid.
Además, la Guardia Civil continúa analizado los hechos cometidos con el mismo modus operandi, así como realizando las gestiones oportunas con las diferentes empresas del sector del transporte, estimado pudieran haber cometido más de 50 hechos de las mismas características.