Leer bajo las estrellas, conocer inventos ecológicos, aventurarse en el mundo de la cocina solar y descubrir elementos desconocidos de la flora y la fauna son algunos elementos que pretende explotar el Complejo de las Propuestas Ambientales Educativas (PRAE), un proyecto de la Consejería de la Junta de Castilla y León y que está compuesto por dos elementos fundamentales: el Centro de Recursos Ambientales (CRA), donde están las exposiciones, y el jardín ambiental, inaugurado el pasado 4 de junio. Estas instalaciones pretenden que el visitante haga suya una cultura de sostenibilidad que mejore su calidad de vida. Sus líneas de actuación se centran en las energías renovables y su implicación desde el punto de vista climático, reflexionar sobre los limitados recursos del planeta, reducir el consumo y reutilizar y reciclar lo que ya se ha construido.
La elección del nombre de PRAE no es casual, ya que esta acepción proviene del latín y significa «adelante», en alusión a uno de los objetivos del centro, estar en la vanguardia medioambiental y ello lo atestigua el creciente número de visitantes que recibe. Si el año pasado se contabilizaron 13.161 visitas, en lo que va de 2010 ya lo han visitado 24.028 personas, lo que supone casi el doble de visitantes. Para final de año se espera superar con creces los 26.000.
Toni Aragón, coordinador del centro, cree que la diversidad cultural depende mucho del ambiente natural en el que se vive. «No es lo mismo la cultura de un pueblo de montaña que los de la meseta castellana, es decir, la naturaleza y el ambiente determinan nuestra cultura.También es importante la calidad de vida más allá de los bienes materiales, otro de los pilares del desarrollo sostenible», explica.
El centro ofrece doce propuestas principales y muchas otras complementarias, como las visitas guiadas. Se puede ir de manera particular o en grupo, siempre y cuando se haya reservado la visita guiada y elegir la actividad según las demandas. Un equipo de monitores facilita las visitas guiadas y si se desea, participar en un taller al margen. Entre los visitantes de este año destacan integrantes de la Universidad de la Experiencia, que ya entienden los principios de sostenibilidad que el PRAE transmite.
La basura habla
Además de las actividades propias del verano, el centro ofrece de manera extraordinaria la exposición 'Revolviendo en la basura' a partir de charlas-talleres sobre fotografía artística que han supuesto todo un éxito de participación. «La actividad no solo consistía en mirar a través de la cámara, sino también en crear un taller con fotos. El resultado fue tan satisfactorio que hemos organizado una exposición con los trabajos», indica Aragón.
Respecto al año pasado han aumentado las actividades porque «solo había seis, todas ellas relacionadas con las exposiciones. Antes no estaba el parque ambiental y todo esto se ha iniciado a partir de su apertura», afirma Aragón.
El ritmo de trabajo es frenético y las actividades se suceden durante todo el año, aunque el 86% de las iniciativas se hace en verano.
Aragón subraya que en el PRAE «no hay fecha de caducidad y se va evolucionando» y asegura que la programación no está destinada solo a los escolares, sino para toda la familia, aunque reconoce que su idea es salir de Valladolid y atraer colegios de otras localidades de la provincia. «Sabemos que es difícil, pero ya hemos conseguido que vengan colegios de Ávila y de Zamora», declara orgulloso. En el futuro centrarán sus esfuerzos en dos líneas: potenciar la educación ambiental en escolares y la educación formal. Para ello se adaptarán actividades al currículum de los centros. Pretenden que sea un taller complementario para las materias que enseñan los profesores en las aulas.
También tendrán lugar cambios en las exposiciones. Habrá dos novedades: 'El rostro del agua' y 'Pobreza y cambio climático'. En primer lugar se producirán visitas guiadas para más tarde desarrollar actividades concretas para estas exposiciones.
Entrada gratuita
Su objetivo prioritario para 2011 se centra en aumentar aún más la participación. Hasta ahora se han dado a conocer y el siguiente paso es, en palabras de Aragón, «involucrar más a la población y que sientan las actividades como algo suyo».
La entrada para todas las iniciativas y exposiciones es gratuita. Para más información sobre alguna de las actividades o para reservar plaza, los interesados pueden mandar un correo electrónico con sus datos a la dirección reservas@praecyl.es, por vía telefónica en el 902 350 010 y por Internet, en la página web del PRAE (www.praecyl.es).
El Centro de Recursos Ambientales está abierto de martes a viernes de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20.00 horas y los sábados y domingos en horario continuado de 10.00 a 20.00 horas. Los lunes, excepto festivos, permanece cerrado.
Ubicado en la Cañada Real, el entorno del edificio dispone de un sitema de drenaje que permite la captación y recogida del agua de lluvia, su filtración a través de colectores y tuberías para su posterior reutilización en todo tipo de usos, excepto para el consumo humano. El PRAE entró en funcionamiento en febrero de 2009 como referencia para divulgar las nuevas tendencias sobre gestión ambiental.