Esta tarde he jugado al fútbol en la playa. Como ocurre con algunos de mis artículos los escribo y no sé cuándo se publicarán; esta columna puede perder la actualidad del verano, del mar y del calor, pero no me importa escribirla porque creo que lo que diga se podrá leer siempre.
Me gusta mucho el deporte y casi nunca escribo sobre deporte. He practicado muchos deportes en mi vida y hoy mismo he recordado cuántos hacíamos en el colegio. El deporte me divierte y me sienta muy bien, pero sobre todo los que incluyen el juego. Si un deporte, como el correr o el nadar, no es juego, me aburre mucho, aunque lo puedo practicar porque sé que me viene bien y porque tiene otras ventajas.
Hacía mucho que no jugaba al fútbol y que no lo hacía en la playa, y bastante que no jugaba con niños. Todo fue un placer; además el fútbol en España está más de moda que nunca, todos estamos contagiados. Jugué con un hermano, un amigo, sus hijos y dos sobrinos míos. En la portería contraria había dos niños de porteros, y era muy divertido ver cómo se colocaban los dos juntos y cómo se movían por la portería.
He jugado suave, pero también en serio, alternando los dos ritmos, he corrido mucho y he sudado mucho. Me ha sentado fenomenal. He procurado practicar lo que he aprendido con los años, de la experiencia y de los demás y guardar el estilo. Ya no se trataba de meter goles sino de cuidar el toque y de enseñar algo a los niños, algo que pudiera enseñar porque nunca fue el fútbol mi deporte favorito. En el colegio era de los malos, y si luego aprendí a jugar mejor fue porque jugaba en casa, en el jardín comunitario con amigos. Yo siempre he sido de tenis y de baloncesto, pero sobre todo de tenis. También me gustó la vela, mientras tuve barco.
El deporte es sano, sano para todos, para todo tipo de personas. Una vez oí que algunos médicos decían que menudo invento sería meter en una pastilla todos los beneficios que proporciona el deporte. Después de hacer ejercicio, y después de la ducha divina, uno se siente maravillosamente. Una amiga mía decía que por el sudor se iban los problemas, y me parece una frase muy acertada. Pedro Ruiz me dijo una vez que él hacía deporte, y lo hace con mucha asiduidad, porque es una buena válvula de escape.
Para las personas que se pasan mucho tiempo sentadas, o aquéllas que realizan un trabajo especialmente intelectual, el deporte es aún más recomendado, aunque le viene bien a todo el mundo. Moderado, porque los médicos también dicen que el deporte profesional puede ser malo, de tan exigente. Pero el deporte que podemos hacer casi todos de nosotros es positivo y nos hace vivir mejor, que es de lo que se trata, con mayor calidad de vida. A veces es un poco sacrificado, porque requiere un esfuerzo y una disciplina, pero siempre tiene premio. El que hace deporte siempre gana.