Más de treinta ciudades españolas se han unido este pasado fin de semana con motivo de la XI Jornada Europea de la Cultura Judía. Veintiuna de estas ciudades pertenecen a la Red de Juderías, presidida este semestre por la capital segoviana, que ha sabido hacer de este barrio un recurso turístico de primer orden en los cinco últimos años. De ahí que esta jornada fuera uno de esos momentos señalados en los que se organizan visitas guiadas a una de las joyas de la cultura judía segoviana: el cementerio de El Pinarillo.
La necrópolis es una de las más antiguas de la península y posee ejemplos de los dos tipos de enterramientos más comunes de la fe hebrea: los antropomórficos y los realizados en hipogeos circulares. Pero no sólo el cementerio posee un valor cultural. El recorrido que se realiza antes de llegar al camposanto cumple con el rito funerario que la religión hebrea dictamina, en la que durante la liturgia el cuerpo del fallecido debe ser transportado a través de un arco, un río y un puente, antes de reposar el sueño eterno.
De esta forma, la visita recorrió el arco de San Andrés y cruzó el río Clamores por el puente de La Estrella, para acabar en el Pinarillo. La encargada de realizar este itinerario, Alcázar Rus, asegura que la ruta de la necrópolis no esta normalmente incluida en el programa, si bien se encuentra a disposición de cualquiera que desee hacerla: «No todo el mundo está preparado para realizar esta visita porque es muy emotiva, incluso a mi hace unos meses se me saltaron las lágrimas». Rus añade además que este itinerario es el ejemplo perfecto de lo que significan estas Jornadas de Cultura Judía: «Es muy especial porque nos da pie a reflexionar sobre el hecho de que tenemos más cosas en común de las que nos separan políticamente», asegura.
Acondicionamiento
Además, hoy lunes comenzará el proyecto para acondicionar la zona del cementerio judío y de otras partes de El Pinarillo. Según la concejala de Patrimonio y Turismo, Claudia de Santos, «es un proyecto que se desarrolla en cinco hitos, realizando una simbología con el Pentateuco judío». De esta forma se delimitaran las zonas de enterramientos con señales de piedra, siendo especialmente respetuosos con el entorno. Además se acondicionará el camino de la Hontanilla al Pinarillo y se dignificará el túnel subterráneo de la cuesta de los Hoyos y que une el valle con la necrópolis. Por otra parte, se ubicará una escalera como optativa al paso por el puente y se mejorará el actual mirador del cementerio. Al margen de este proyecto, durante estos cuatro meses de obras, se restaurará la llamada 'casita blanca' situada al final del pinar. Con esta rehabilitación, se pretende adecuar el inmueble como un museo de la necrópolis. La casa estará vacía y se habilitará un cubo de cristal que acogerá paneles explicativos con un recorrido por el camposanto, además de incluir objetivos relacionados con el entorno.
Sin embargo, la actuación probablemente más necesaria sea la que se va a llevar a cabo para proteger y cubrir las tumbas, que se encuentran al descubierto, talladas sobre roca caliza, un tipo de piedra muy susceptible a la erosión y que tiende a meteorizarse con gran facilidad.