Ángel Cuesta y Félix de la Vega son pintores y amigos, han participado en numerosas exposiciones colectivas, pero nunca lo habían hecho al alimón. Ahora es la ocasión. El tema es común, el mundo del ajedrez. El resultado, una excelente exposición que ha producido la Fundación Juan Manuel Díaz-Caneja. Mano a mano, como en la fotografía que ilustra la portada del catálogo, los dos pintores se enfrentan a un juego de dos, creativo y plagado de estrategias. El resultado, ya lo adelantamos, tablas: los dos artistas han creado una colección coherente con sus planteamientos estéticos y plásticos. Ambos han trabajado con sus propios lenguajes, y ambos han concebido una interpretación imaginativa del ajedrez que atrae por los dos polos opuestos, en una balanza perfectamente equilibrada.
La exposición está estructurada de forma simétrica. Los dos pintores han creado las figuras del ajedrez de forma individual, en formato de cuadros y en formato de escultura. Las obras podían estar emplazadas de forma simétrica, aunque no lo están, lo que no resta interés al montaje.
Estrategia de combate
La exposición arranca en la planta superior de la sala de exposiciones temporales de la Fundación Caneja con dos cuadros homónimos, 'Estrategia de combate', en el que los artistas quieren transmitir un mensaje: la complejidad de un juego de inteligencia, que implica conocer los movimientos de las piezas, la habilidad en los movimientos y la táctica de la competición.
En estas obras también se deja entrever uno de los aspectos más importantes de la exposición conjunta de Cuesta y De la Vega. Los dos mantienen su estilo propio, el que caracteriza su producción, por el que han conseguido hacerse un hueco en el panorama pictórico palentino. Cuesta retoma el constructivismo, una tendencia en la que él siempre se ha mostrado más a gusto, la que le permite crear un mundo pictórico personal, al margen de compromisos comerciales, que hacen de su obra un ejercicio polifacético en el dibujo, en la pintura y en la ilustración. Cuesta domina la línea, las superficies y los planos, en este caso pequeños, partiendo de la estructura cuadrada del tablero. Las figuras que crea Ángel Cuesta tienen como base el propio tablero dividido en casillas nombradas con letras y números. A partir de ahí, el Rey, la Reina, los alfiles, los peones, los caballos y las torres conforman superficies perfectamente delimitadas por trazos muy marcados.
Simetría
Estas obras tienden también a una estructura simétrica, como la propia exposición, con un guiño personalizado a los personajes humanos, a los que infiere un gesto o una mirada, casi siempre reflexiva, como reflexivo es el propio juego del ajedrez.
La aportación de Félix de la Vega también es coherente con su planteamiento plástico habitual. De la Vega transforma las figuras del ajedrez en personajes típicos de su producción, bajitos y rechonchos, de gesto taciturno, cetrino, expectante y de mirada profunda, que provocan cierta ternura y compasión en el espectador. Son los prototipos que emplea también en los toreros y monosabios, y que le han permitido crear a este pintor su propio mundo pictórico. El pintor ha optado por un procedimiento narrativo. De la Vega retrata a las figuras del ajedrez como soldados en lucha, capitaneados por un rey tranquilo y una reina inquieta. El cuadro 'Estrategia de combate' reúne a todos los personajes en una escena colectiva muy definida.
Además de la dimensión narrativa, el pintor ha añadido otros referentes, como en el caso de los peones, que están retratados delante de conocidas iglesias románicas de la provincia. Estos cuadros fusionan dos realidades diferentes: las armas y la religión, la guerra y el patrimonio.
Ambos pintores utilizan en sus obras una paleta cromática amplia, aunque siempre en tonos tibios y apagados, que invitan a la reflexión y a la interiorización.
La muestra concluye en la planta inferior de la sala de exposiciones temporales de la Fundación Caneja con ejemplos de ajedrez en formato de escultura. Uno de ellos enfrenta figuras de pequeño formato realizadas por cada uno de los artistas participantes (Cuesta mantiene su estilo constructivista en forma de cubos y De la Vega, la figuración que le caracteriza, en este caso con obras de textura más adusta y con una fuerte carga matérica). El segundo ajedrez está formado por prototipos de figuras de un tamaño mayor, aunque con los mismos esquemas que las otras.
Una exposición la de Ángel Cuesta y Félix de la Vega para disfrutar en la Fundación Juan Manuel Díaz-Caneja con dos estilos diferentes y un mismo tema, dos formas de entender el ajedrez opuestas, pero muy creativas.