La concentración convocada por el Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal por primera vez en Salamanca en protesta contra el ciclo de corridas que tendrán lugar desde la próxima semana en el coso de La Glorieta se saldó con la presencia de un centenar de manifestantes y numerosas escenas de tensión con personas partidarias de los festejos. La numerosa presencia policial evitó que los enfrentamientos verbales derivaran en algún tipo de agresión.
La concentración había sido convocada a las cinco de la tarde en la Plaza Mayor salmantina, un hecho histórico, ya que nunca la capital de una de las provincias con mayor presencia de ganadería de bravo de toda España había acogido un acto similar.
La delegada del PACMA en Castilla y León, María Jesús Boscos, señaló en los momentos previos al acto que «en los últimos años cada vez hay una mayor conciencia social de que la tortura de los toros no es cultura» y aseguró que «esta manifestación ha sido una idea de personas de nuestro partido en Salamanca a las que hemos ayudado a poder llevarla a cabo». Boscos insistió en que los argumentos de preservación de la especie de lidia gracias a los festejos «carecen de todo rigor» y señaló que «yo preferiría no nacer a nacer para morir, pero en cualquier caso el toro no lo han inventado los taurinos y su supervivencia no tiene nada que ver con una industria subvencionada que utiliza ejemplares seleccionados genéticamente».
Tras los primeros minutos en los que se corearon consignas contra la celebración de las corridas y a favor de la abolición de la tauromaquia, la tensión comenzó a crecer en la plaza salmantina ante la llegada de varias decenas de personas partidarias de los festejos taurinos y que increparon a los manifestantes presentes.
Momentos de tensión
Lo que había comenzado como una fiesta, acompañada por silbatos e incluso al ritmo de batuka, derivó en una sucesión de trifulcas verbales y amenazas cruzadas que hizo necesario el despliegue de una quincena de agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local que se encontraban custodiando la plaza. El momento de mayor tensión se vivió cuando llegó a la plaza un grupo de personas portando banderas de España con la silueta del toro como emblema central. El intento de uno de los manifestantes de arrebatar la bandera desencadenó un enfrentamiento que de nuevo requirió la mediación de los agentes de policía que se encontraban en la zona. Finalmente, tras cerca de una hora de protesta, los manifestantes dieron lectura al manifiesto en el que solicita que los toros no supongan una excepción a la Ley de Protección Animal y la concentración se disolvió sin incidentes.