Parece mentira el daño que puede hacer una simple helada. Está se registró el 6 de mayo pasado y los viticultores y bodegueros comprueban sus consecuencias ahora, en los días previos a la vendimia. No se vio afectada toda Castilla y León, pero las bajas temperaturas y el viento del noroeste se cebaron con las cepas de las provincias de Valladolid (Denominaciones de Origen Ribera del Duero y DO Cigales), Zamora (DO Toro) y Segovia ((DO Rueda).
En el caso de la Ribera del Duero vallisoletana, la cosecha de uva se va a ver reducida a la mitad, no así en la provincia de Burgos, donde las incidencias por las bajas temperaturas fueron mínimas.
Según la información facilitada por Lino Perales, director de zona de Castilla de Agroseguros, que habían adelantado algunos de los bodegueros afectados, la helada de la madrugada del 6 de mayo recorrió ambas riberas del río Duero, desde Pesquera (también algo a los viñedos de Castrillo), Piñel, Quintanilla de Arriba, Valbuena de Duero hasta Quintanilla de Onésimo. Con los partes de comprobación de los daños reales en la mano, Perales asegura que en esta zona las viñas tienen entre el 52 y el 55% menos de uva.
A principios de mayo, las cepas ya habían brotado y la helada quemó las yemas. A veces hay cierta recuperación pero, según explica Perales, en este caso los racimos no se han recuperado. El técnico de Agroseguros explica que en Pesquera y Piñel se encuentran las parcelas más dañadas por la helada, y en menor proporción el resto de términos municipales mencionados anteriormente. Otros de pueblos afectado fue Valbuena de Duero, en el que se encuentran los viñedos de la Bodega vega Sicilia.
Calidad, pero no tamaño
La Denominación de Origen Toro fue la siguiente más afectada por la helada del 6 de mayo. De hecho, Agroseguros calcula daños de entre el 35% y el 40% en la comarca vitivinícola.
En el caso de la Denominación de Origen Cigales, Lino Perales considera que el viñedo perjudicado oscila entre el 20 y el 25% muy repartidos por los doce términos municipales de esta comarca vitivinícola. En cuanto a la DO Rueda, han sido los viñedos de la provincia de Segovia los perjudicados por la temperaturas bajo cero de mayo.
La cosecha de uva del 2010 tiene grado y calidad, pero no ha crecido los suficiente por ausencia de lluvias, según los datos de los viticultores y bodegueros consultados. En este sentido, Lino Perales confirma que el tamaño del fruto puede aumentar si llegan las lluvias tan deseadas, y que se han anunciado para esta semana. «El agua puede llegar a tiempo de engordar un poco la verdejo de la Denominación de Origen Rueda (no así la sauvignon blanc), y sobre todo de mejorar el tamaño de los frutos en Ribera del Duero, Toro y Cigales, puesto que la vendimia se va a retrasar hasta finales de septiembre, incluso principios de octubre», añade Perales.