Han pasado más de dos semanas de incertidumbre, análisis e investigaciones, pero por fin se ha hallado respuesta a la mortandad de ciervos que se ha sufrido en los últimos días en las provincias de Zamora y León.
Las investigaciones que se han llevado a cabo en centros de Algete, León y Granada han dado un diagnóstico, y todo apunta a que se trata de un brote de la patología respiratoria denominada pasteurelosis. Al menos así lo ha confirmado el Centro Nacional de Veterinaria que señala a esta bacteria como causa de la muerte de 120 cérvidos en la provincia, además de los fallecidos en León, y que ha afectado a 22 municipios zamoranos.
El delegado territorial de la Junta en Zamora, Alberto Castro, no ofreció ayer más datos al respecto y desde la delegación territorial se ha remitido a la rueda de prensa que hoy ofrecerá el consejero de la Presidencia de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, junto a la viceconsejera de Desarrollo Rural, María Jesús Pascual, y el director general de Medio Natural, José Ángel Arranz, donde explicarán el alcance que ha tenido esta situación y las medidas que se pondrán en marcha a partir de ahora.
Desde que estallara la voz de alarma el pasado 28 de julio en la provincia de Zamora, las cifras de ejemplares muertos han ido ascendiendo hasta alcanzar los 120 que se confirmaron ayer, 63 de ellos en la Reserva Regional de la Sierra de la Culebra, mientras que el resto se encontraron en cotos privados.
También han sido muchas las críticas vertidas hacia la Administración regional desde el PSOE y algunas organizaciones agrarias, que exigían más transparencia.
De hecho, el procurador socialista por Zamora, Manuel Fuentes, ha realizado una nueva valoración y cifra en 300 el número de ciervos muertos desde el pasado mes de julio en Castilla y León. Fuentes responsabiliza de esta elevada mortandad a la «ineficacia, ocultismo, irresponsabilidad y pasotismo» de la Administración regional, pues, tal y como ha advertido en tono irónico, el presidente, Juan Vicente Herrera, y las consejeras de Medio Ambiente y de Agricultura, María Jesús Ruiz y Silvia Clemente, respectivamente, «están descansando mientras que los animales descansan, pero en paz».
Fuentes, en declaraciones recogidas por Europa Press, justificó su comparecencia ante los medios en el hecho de que este episodio ha adquirido ya un «carácter autonómico» y debido igualmente a las cientos de llamas recibidas de ganaderos, cazadores, responsables municipales y ciudadanos de las zonas afectadas, quienes, según ha indicado, siguen demandando información y denunciando que los cadáveres de los cérvidos permanecen tirados en el terreno, algunos de ellos muy próximos a los cauces de los ríos, tanto dentro de las reservas como fuera de ellas. «Algunos están siendo devorados por los mastines de los pastores y por alimañas, con lo que el causante de esas muertes está pasando a la cadena alimentaria de los ecosistemas», ha advertido el procurador.
Desempleados
Asimismo, el socialista pidió la contratación de cuadrillas formadas por desempleados que residen en las zonas rurales afectadas, con el objetivo de encontrar los cadáveres de los ciervos que aún se encuentran en los montes de la Sierra de la Culebra y de La Cabrera, en Zamora y León, respectivamente.
La idea de que todavía hay ungulados muertos sin recoger la comparte el portavoz de Medio Ambiente de la organización agraria Coag en Zamora, José Manuel Soto, quien hace varios días insistió en el hecho de que hay zonas a las que nunca se va a llegar por ser «recónditas y es probable que allí también haya ciervos muertos».
Por este motivo, considera oportuna la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para localizar posibles ejemplares.