El comedor social que gestiona Cáritas en la calle Huelva del barrio de Delicias, que facilita comida caliente a más de un centenar de personas los domingos y festivos, ha cerrado sus puertas durante todo el mes de agosto. Este servicio, del que se ocupan 50 voluntarios, tres padres paúles y dos hijas de la Caridad, se retomará el próximo 5 de septiembre, según confirmaron fuentes del Ayuntamiento de Valladolid, que recuerdan que el comedor municipal de Huerta del Rey abre a diario y que los sábados se proporciona a los usuarios comida para el domingo, de manera que puedan tener atendidas sus necesidades alimentarias todo el fin de semana, tal y como se hacía antes de que existiera el comedor dominical de Cáritas.
Las actuales instalaciones de La Milagrosa entraron en funcionamiento el 4 de octubre del año pasado y toman el testigo de la labor prestada hasta entonces por la parroquia del Dulce Nombre de María. Antes allí había una guardería de la que se ocupaban las Hijas de la Caridad, pero tras el cierre se reconvirtió en comedor social para sacarle partido al local, hasta entonces dedicado casi en exclusiva al uso parroquial.
Es raro que cada domingo baje del centenar el número de personas que acude a La Milagrosa en demanda de un plato caliente. El menú, que se sirve de forma generosa, está elaborado por una empresa de 'catering' que está gestionada por Asprona en sus instalaciones de los apartamentos universitarios.
Varones sin trabajo y procedentes de familias desestructuradas, en ocasiones con problemas vinculados al consumo de alcohol y drogas, son la mayoría de los usuarios de este comedor, que abre en horario de 13.30 a 14.30 horas.
Más bocas que alimentar
El comedor social del Ayuntamiento de Valladolid funciona desde el año pasado en la planta baja del edificio de Huerta del Rey donde también se ubican el Centro de Atención al Inmigrante y el Servicio de Primera Acogida para Indomiciliados. En la actualidad, el comedor municipal sirve una media de 110 comidas diarias, de lunes a sábado, y comida fría para llevar los domingos y festivos. Son más de 3.000 personas las que acuden al mes a comer, de manera que pasan por este establecimiento más de 36.000 usuarios al año, y la cifra va en progresivo aumento desde que se traslado el servicio desde lashistóricas instalaciones de auxilio social de la calle Echegaray hasta el actual emplazamiento de la calle Antonio Lorenzo Hurtado, bajo el puente de García Morato.
El horario de apertura es de 13.30 a 14.00 horas y, para poder comer, los usuarios necesitan disponer previamente de un vale obtenido en Cruz Roja oen el propio centro, donde reciben el menú en la mesa y un bocadillo para la cena.
Más de 60.000 personas viven en la capital al borde de la pobreza. Sólo en los últimos cuatro años son 12.000 las que han cruzado ese umbral y sobreviven con ingresos inferiores a los 6.000 euros anuales, según revela el último informe de Cáritas.