Marta Domínguez, la mejor atleta española de todos los tiempos, dio a España la primera medalla en los Europeos de Barcelona y la número 100 de la historia en alta competición, tras conseguir plata en la final de los 3.000 metros obstáculos.
La victoria fue para la rusa Yuliya Zarudneva, que con un tiempo de 9:17.57, se tomó el desquite de su derrota ante la española en la final de los Mundiales de Berlín, el año pasado. «Fue la justa ganadora después de haber soportado todo el aire, ha estado mejor, ha trabajado mucho y se merece ganar», aseguró Marta Domínguez después de la carrera.
Los 3.000 obstáculos tienen en este momento dos reinas, y son ellas. La rusa y la española pusieron tierra de por medio nada más empezar la carrera. Solamente la arzebayana, Layes Abdullayeva, aguantó las primeras arremetidas a base de velocidad de las dos reinas. Pero las dificultades de Abdullayeva para cruzar los obstáculos, sobre todo el de la ría, provocaban que oscilara costantemente de ser directa perseguidora de las dos de cabeza a estar metida de lleno en el pelotón de atrás.
Zarudneva impuso un ritmo exigente a la española, que fue toda la carrera a su espalda. Ambas cruzaron el primer kilómetro a 3.03.38. Atrás, Zulema Fuentes-Pila marchaba octava, a la cola del grupo perseguidor.
Las dos fugadas llegaron al segundo kilómetro a 6.12.62, pero fue en la segunda mitad de la última vuelta cuando Marta empezó a preparar su ataque. La campeona del mundo se separó de la línea para adelantar a la rusa antes del último obstáculo previo a la ría. Pero no era el momento. Marta saltó la ría, preparada para iniciar su ataque justo después. Se clavó en el foso de agua, y la rusa salió lanzada. Eso fue el principio del fin. Sólo quedaban 120 metros en los que Marta Domínguez echó todo el resto. No fue suficiente. La rusa estiró su potente zancada y cruzó la línea con los brazos en alto, triunfante. Marta, a sólo 14 décimas entró segunda, mientras que Zulema Fuentes-Pila ganó plaza de finalista al terminar octava, con su mejor marca personal del año, 9.35.71.
Marta Domínguez se sintió muy apoyada por el público del estadio de Montjuïc que le ha hecho vivir una «carrera sensacional» después «del año más duro» de su vida.
«Me he sentido única, correr aquí ha sido una experiencia inolvidable. Me hubiese gustado ganar, pero para mí ya he ganado. Ha sido un año muy difícil para mí, con cinco meses casi sin entrenar. Preparar un verano con cuatro meses de preparación es muy complicado. Ha sido un invierno duro, por eso me he concentrado, porque sabía que tenía que conseguir un éxito en Barcelona», dijo la palentina.
Con dos oros europeos antes de competir en Barcelona, ambos en 5.000 metros, Marta aportaba la mejor marca europea del año (9:17.07) al combate con las rusas Yuliya Zarudneva, a quien relegó al segundo puesto el año pasado en el Mundial de Berlín, y Lyubov Kharlamova, que ha cumplido dos años de sanción por dopaje y se lleva la medalla de bronce.
Desde que en 1993 se proclamó en San Sebastián campeona de Europa júnior de 1.500, Domínguez ha sido uno de los valores más seguros del atletismo español por su proverbial habilidad para estar a punto en el momento preciso de la gran competición anual, desdeñando objetivos secundarios.
Además de campeona mundial, al aire libre ha sido dos veces subcampeona del mundo (Edmonton 2001 y París 2003, en 5.000), dos veces campeona de Europa (Múnich 2002 y Gotemburgo 2006, en 5.000), y tercera en los Europeos de Budapest'98, también en 5.000.
En su carrera solo se le han resistido los Juegos Olímpicos. En Atlanta'96 fue eliminada en series de 1.500, en Sydney 2000 contrajo un virus y cayó en series de 5.000 y en Pekín 2008 rodó por el suelo al tropezar con una valla en la última vuelta cuando estaba luchando por las medallas en 3.000 metros obstáculos. En total suma 14 medallas en grandes campeonatos.
Después de su plata, Marta Domínguez ha insistido en que necesita unas vacaciones. «Espero que la gente me entienda, en las próximas semanas, ni viajes ni premios, solo quiero descansar».