La acumulación de actas de intervención de papelinas de cocaína abiertas contra jóvenes en distintas zonas de copas de municipios como Medina del Campo, Olmedo o Pedrajas a principios de año fue el detonante que impulsó el comienzo de la denominada 'operación Triquina'. Los agentes fueron tirando del hilo, consiguieron identificar al presunto cabecilla de la trama, que tenía su base principal en Medina del Campo, y lograron detener a nueve integrantes de la red que acaparaba la venta al menudeo no sólo en estos pueblos sino también en la capital y en su alfoz.
El hecho de que la mayoría de implicados tuviera antecedentes facilitó el inicio de las pesquisas. Uno de los primeros identificados fue el supuesto líder del grupo, un joven de tan sólo 23 años, Héctor M. V., encargado de contactar con los proveedores en localidades tan dispares como Alicante y Segovia, sobre todo, o Salamanca y luego repartir el trabajo entre sus secuaces.
Su detención no fue sencilla. Los guardias civiles emplearon más de medio año en realizar vigilancias y seguimientos hasta que consiguieron desenmarañar la red tejida por el joven medinense. Sus pesquisas, eso sí, dieron más frutos, incluso, de los esperados con el desmantelamiento paralelo de tres grupos que ocupaban un escalafón superior en Alicante, en febrero; Segovia, a comienzos de julio, y Salamanca, esta misma semana. En total, fueron 16 los arrestados y la operación conjunta continúa abierta.
En lo que a la operación desplegada en la provincia, la cascada de detenciones comenzó el 14 de julio con el arresto simultáneo del líder de la banda; su lugarteniente, David P. M., de 29 años y también residente en Medina del Campo, y cuatro supuestos camellos que distribuían las dosis entre los jóvenes en zonas de ocio de Olmedo (Luis E. M. F., de 22, que cuenta con 14 antecedentes), la propia Medina e Íscar y Pedrajas (un matrimonio).
Los posteriores registros en sus domicilios permitieron intervenir las primeras cantidades de droga, un pequeño laboratorio para manipular la cocaína (la compraban en roca y luego la cortaban), algunos coches de gama alta y una buena cantidad de dinero. El primer mazazo estaba dado y, de forma paralela, iban cayendo también los proveedores de las otras provincias.
Un cocinero de Mercaolid
Pero la banda operaba también en la capital y ahí se trasladó la operación. Los agentes llevaban semanas vigilando un establecimiento hostelero de Mercaolid y, el día 21, decidieron arrestar a su cocinero, Carlos A. C. S., de 40 años, en su casa de Laguna de Duero y al compinche que acusado de ayudarle en las tareas de venta allí y en el alfoz. El noveno imputado, Fernando V. D., 'Nando', de 36 años y presunto correo de la droga, fue arrestado también en Medina dos días después.
Héctor M. V. y uno de los camellos son los únicos que permanecen en prisión. El resto fueron puestos en libertad con cargos. La 'operación Triquina' concluyó con la intervención de 60 gramos de cocaína y pequeñas cantidades de marihuana, 'speed' y hachís, además de 124.000 euros en efectivo, cuatro turismos, un revólver y 11 móviles.