El cerro del Barredo Viejo se encuentra en plena metamorfosis. Las obras que conllevan su eliminación se iniciaron en el mes de abril y se mantienen dentro de una febril actividad. La constante entrada y salida de camiones repletos de tierra evidencia que los trabajos van a toda máquina para transformar el cerro en un próximo parque urbano. El proyecto se enmarca en el denominado Plan Urban, una iniciativa que cuenta con la financiación de los Fondos Feder y que supone una inyección económica para los barrios del Cristo y del Ave María de casi 12 millones de euros hasta el año 2013.
La empresa encargada de realizar las obras es la Constructora Hormigones Martínez, con un presupuesto de 760.000 euros. Aunque el calendario de actuaciones tenía previsto que los movimientos de tierra finalizaran en octubre, finalmente será a mediados de septiembre cuando los trabajos de su retirada lleguen a su fin. «Al final nos hemos propuesto acabar en esa fecha y estoy seguro de que lo vamos a cumplir», expresaba ayer en una visita a las obras Juan Llácer Centeno, uno de los arquitectos de la obra, junto a su padre y también arquitecto del proyecto, Juan Llácer Camacho. Cuando se lleve a cabo esta primera fase del proyecto se dará paso a la urbanización y a la creación del parque urbano, que sustituirá definitivamente al cerro.
Actualmente se están acometiendo los trabajos de eliminación de desniveles que tiene la colina y los movimientos de terrenos. En general se van a mover más de 61.000 metros cúbicos de tierra a lo largo de seis meses, unos 1.200 metros cúbicos al día. Esta cantidad de tierra se traslada a una parcela de propiedad municipal situada detrás del cementerio. Otro de los usos que se le da es la de rellenar los hundimientos de algunos terrenos cercanos al cerro.
Las labores que se ejecutan en el Barredo Viejo recibieron ayer la visita del alcalde, Heliodoro Gallego; la concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Yolanda Gómez; y las presidentas de las asociaciones de vecinos de los barrios del Cristo y del Ave María, María Teresa Meléndez y María del Carmen Gutiérrez, respectivamente, que acompañaron a los dos arquitectos.
Un nuevo entorno
El objetivo del proyecto es dejar una parcela nivelada que facilite la construcción de un parque urbano en el que se creará un nuevo entorno paisajístico muy saludable. El parque contará con un área para el ocio y el descanso que se dotará de mobiliario urbano, juegos infantiles, zonas de paseo y un mirador con vistas privilegiadas al Cristo del Otero y a las laderas de los páramos de Magaz, Villalobón y Villajimena.
Uno de los aspectos más importantes de todo el proyecto que se acomete en el Barredo Viejo es el tratamiento medioambiental del terreno y la plantación de diferentes especies arbóreas adecuadas para las características del terreno, como robles, cedros, fresnos, abedules, árboles del amor, tilos y arces. Las especies aromáticas ya existentes en el cerro, como la lavanda y el romero, se conservarán para llegar a unirlas con las nuevas zonas ajardinadas.
Todo este nuevo ajardinamiento contará con un moderno y eficiente sistema de riego con el que se realizará un consumo responsable. «Las obras que se llevan a cabo en el cerro es una actuación ambiciosa que marcará un antes y un después para los barrios del Cristo y del Ave María. Es positivo que esta zona marginal se convierta en una zona accesible para todos los ciudadanos», señaló ayer Heliodoro Gallego.
Las obras del Plan Urban que se desarrollan actualmente, como la recuperación del Barredo Viejo y la futura construcción del Centro de Formación Polivalente, alcanza la cifra de 2,3 millones de euros.