Un año más, la Asociación de Hostelería de Saldaña y comarca celebró ayer la festividad de su patrona, Santa Marta. Se trata, por lo tanto, de un día festivo en el que además de los profesionales del sector, también pueden participar todas las personas que lo deseen y de todas las edades, puesto que el abanico de actos organizados es amplio y variado. Este año, y como principal novedad, las distintas actividades se han desarrollado en el parque Javier Cortes.
El ambiente festivo en la localidad saldañesa se empezó a vivir casi desde primeras horas de la mañana, que es cuando comenzaron los diferentes actos organizados por la Asociación de Hostelería de la localidad. Además, y como en años anteriores, esta jornada festiva se notó de una manera especial, porque durante todo el día, casi todos los bares, cafeterías y discobares de la localidad permanecieron cerrados. Sin embargo, los saldañeses, los vecinos de la comarca y los turistas siguieron atendidos durante toda la jornada en una gran barra de bar que se instaló en el parque Javier Cortes.
Juegos infantiles
Los actos programados para esta jornada arrancaron por la mañana con juegos infantiles, como piñatas, carreras de cintas o de sacos, que sirvieron para entretenimiento de los más pequeños. A las 13 horas, los componentes de la Asociación de Hostelería de Saldaña pudieron participar en una eucaristía que se celebró en la iglesia parroquial de San Miguel. Este año, los hosteleros saldañeses estuvieron acompañados por el delegado de la Junta, José María Hernández, y por el alcalde, Miguel Nozal.
Al término de la misa, todos se desplazaron hasta la barra de bar ubicada en el parque Javier Cortes, donde se sirvió un vino, al que, por supuesto, estaban invitadas todas las personas. Ya por la tarde, la programación festiva continuó con distintas actividades preparadas para los más pequeños como fue un tren turístico o el castillo hinchable.
Por su parte, los hosteleros de Guardo cerraron el miércoles sus puertas para salir a la calle a festejar a su patrona. A las doce de la mañana comenzaban los actos con una charanga que recorrió las calles.
Después de la comida de hermandad, y durante toda la tarde, los jóvenes disfrutaron de un grandioso parque infantil que se instaló en la plaza del Ayuntamiento. Un acto de hermandad fue también el partido entre solteros y casados.
Un reparto de panceta, una discoteca móvil y una verbena con la Orquesta Quinta Avenida pusieron el punto final a la jornada.