El ahorro en las comunicaciones y envíos postales, la puesta en marcha de medidas de eficiencia energética como la reducción de la factura del alumbrado público o la disminución de gastos protocolarios con la supresión de uno de los dos vehículos oficiales son algunas de las nuevas iniciativas anunciadas por el Ayuntamiento de Zamora dentro de la segunda fase del Plan de Austeridad y Eficiencia, que pretende conseguir en el último semestre del año un ahorro para las arcas públicas de un millón de euros y recortar de esta forma el déficit público.
Se trata de un paquete de medidas adicional a los presupuestos municipales, que ya recogían un menor gasto de 4,6 millones de euros, por lo que el ahorro total alcanzará los 5,5 millones de euros durante el presente ejercicio.
'Servicios prescindibles'
Entre las iniciativas propuestas destacan la reducción del gasto corriente y la contención en la contratación de nuevos funcionarios públicos. El plan se irá implantando progresivamente en los meses restantes de este año y, unido a unos presupuestos que el equipo de Gobierno califica de austeros, pretende paliar la crisis económica.
La alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, aseguró ayer que las inversiones y proyectos prioritarios, así como los servicios sociales de ayuda a domicilio, de teleasistencia o el apoyo a las ONG a través de subvenciones se mantendrán de forma íntegra y únicamente se suprimirán aquellos servicios que el Ayuntamiento considera prescindibles.
Así, los recortes llegarán a dos grandes áreas: a la de personal, en la que el ahorro alcanzará los 464.353 euros, y a la de bienes y servicios, cuya cuantía ascenderá a 500.000 euros. En el primer caso, el 'tijeretazo' al empleo público llega de la mano de la aplicación del decreto ley estatal, que reduce el sueldo de los trabajadores públicos. El plan de austeridad llega también a los funcionarios a través de la congelación de la oferta de empleo público, a excepción de los servicios de protección ciudadana, las únicas plazas que se irán cubriendo en función de la demanda. Además, se recortarán las horas extra de los trabajadores públicos salvo en casos excepcionales.
Por otra parte, en el apartado de bienes y servicios, el equipo de Gobierno propone la reducción en un 15% de los gastos de alumbrado público y monumental, gracias a la disminución tanto en el tiempo de encendido como en la intensidad de la iluminación.
El ahorro en las comunicaciones de fax y envíos postales en beneficio de la vía telemática, y la centralización de compras de material informático y de oficina como papel y bolígrafos son otras de las medidas de ajuste que forman parte de la segunda fase del Plan de Austeridad y Eficiencia.
Algunos servicios al ciudadano también se verán afectados por la contención de gasto marcada por el Ayuntamiento, aunque Rosa Valdeón, consciente de que las medidas suscitarán algún tipo de queja, espera encontrar la comprensión de los zamoranos. En este caso, hay que destacar la reducción del horario de apertura de algunas instalaciones deportivas municipales o la revisión de los convenios y subvenciones nominativas a entidades y asociaciones para «su adecuación a la situación actual de crisis económica».
Pero el ahorro previsto en el gasto público también afectará a los gastos protocolarios o de representación institucional. En este sentido, los representantes municipales prescindirán de uno de los dos coches oficiales.
Mejor oferta económica
La búsqueda de la máxima eficiencia en los procesos de contratación municipal mediante la priorización de la mejor oferta económica, un mayor control tanto de los vados como de las licencias de obra o de las ocupaciones de la vía pública, y el desarrollo de ordenanzas de instalaciones deportivas o de terrazas servirán al Ayuntamiento para sanear las arcas públicas.
Por último, la alcaldesa ha planteado otra serie de medidas como la revisión de los contratos de servicios de grúa, Ordenanza Reguladora de Aparcamiento (ORA), de 'parking' subterráneos o de autobuses urbanos. «Este es un paso más en una política de austeridad que se inició cuando comenzamos el mandato y que va intrínseca a nuestra forma de entender la política. Responde a los principios de austeridad, eficiencia en los servicios públicos al menor coste posible, y racionalidad, que es la única forma de salir de la crisis», manifestó Rosa Valdeón.