Los jardines de la Fundación Rei Afonso Henriques de la capital vuelven a convertirse un año más en escenario de encuentro con los sonidos lusos y con cantos a la melancolía, la nostalgia, la frustración y el fatalismo.
La octava edición del Festival de Fados de Castilla y León arrancó ayer noche con la actuación de dos figuras de fado, Ana Marta y Natalio de Jesús. Ella, joven voz llegada de un barrio humilde a quien el fado le atrapó «de manera natural». Él, perteneciente al Club de Fado de Lisboa, ha llevado el canto portugués alrededor de diferentes ciudades del mundo.
El recital, que se desarrollará hasta mañana en la capital, se consolida tras siete exitosas ediciones como uno de los referentes culturales de música portuguesa en la región. Una afirmación que comparte el secretario de la FRAH, José Luis González Prada, quien señala que la celebración de un nuevo festival «responde a la gran acogida del público zamorano» a lo largo de las ediciones pasadas. González Prada cita tres aspectos como garantía de que el festival siga siendo una cita cultural imprescindible en las noches de verano de la capital zamorana: «La voluntad del Patronato de apoyar el recital, la voluntad de los propios artistas que quieren venir a Zamora pese al modesto presupuesto que reciben, y por supuesto, el apoyo de un público incondicional que valora y exige la calidad en este festival».
Con referencia a este último, González Prada afirma que «la afluencia ha sido similar a la de pasadas ediciones en las que se ha completado prácticamente el aforo dispuesto para los conciertos».
Otras voces que podrán escucharse hoy y mañana son las de Jaqueline Carvalho, una de las nuevas promesas del fado vencedora dos años de la 'Gran Noche de los Fados', António Pinto Basto o Lenita Gentil, una artista más que consolidada con 40 años de carrera a sus espaldas. La organización del festival ha buscado a las mejores voces y autores de renombre para acercar al público zamorano la mejor representación del cante del país vecino.
'Son Zamora'
La plaza de la Catedral también acogió anoche, dentro de la programación propuesta por la Concejalía de Cultura, al grupo vasco Oreka Tx.
La formación ofreció al público zamorano el sonido de su 'txalaparta', un instrumento musical peculiar y único que se toca entre dos personas y que 'Oreka TX' entiende como «lugar de encuentro y diálogo». De su experiencia vivida en países asiáticos y africanos, y del material sonoro y visual que ha recogido el grupo, los asistentes disfrutaron de su espectáculo 'Nomadak TX en directo'. Una propuesta de concierto-viaje que mezcló música e imágenes sobre el escenario y arrancó los aplausos del público .